PIXIES – INDIE CINDY

Siguen empeñados los de Boston en demostrar que siguen vivos, aunque parece imposible que una reunión de un grupo que lleva años separado consiga reunir críticas favorables unánimes. Los comentarios del tipo “Han vuelto sólo por la pasta” o “no es lo mismo” no se separan de este tipo de vueltas al trabajo.

La baja de Kim Deal tampoco ayuda mucho, ya que la legión de fans de la bajista no perdonarán al resto de la banda esta ausencia. Aunque parece que han encontrado la estabilidad con Paz Lenchantin (ex de A Perfect Circle) e incluso David Lovering (batería desde los inicios allá por 1986) ha declarado que dejan la puerta abierta a una posible vuelta de Kim Deal. Y es que nada será lo mismo sin la también miembro de The Breeders.

Si con la gira de reunión que les llevaba ocupando ya desde 2004 las excusas se empezaban a agotar, ahora lo intentan con material nuevo. En realidad, los que hayáis estado atentos en los últimos meses a las noticias de la banda ya conoceréis las canciones, ya que formaban parte de los 3 Ep´s que han ido publicando desde septiembre del año pasado. El productor ha sido Gil Norton (Foo Fighters, James o Echo and the Bunnymen), que ya trabajó con la banda en Doolittle (1989), Bossanova (1990) y Trompe le Monde (1991).

Si bien es cierto que el cancionero de la banda es insuperable, bien podríamos encontrar en Indie Cindy 3 o 4 canciones para sus setlist sin desentonar. Bagboy ha sido el primer single y puede que sea la más distinta a lo habitual en la banda. Ay, ay, ¡cómo se echa de menos a Kim en los coros!

Con Greens and Blues la banda ha confesado estar a la búsqueda de una nueva Gigantic para terminar sus conciertos (ya que no la cantan desde la marcha de Kim), y aunque es de las mejores del disco, la comparación son palabras mayores.

What Goes boom (un poco U-Mass de Trompe Le Monde 1991), Another Toe in the Ocean o Magdalena 318 son de las más Pixies y recuerdan épocas pasadas.

La canción que da título al disco es donde Frank Black da rienda suelta a una de las marcas de la casa, sus “rapeos” alternados con guitarreos de Joey Santiago. Mientras, en Blue Eyed Hexe, Francis consigue gritar como en su primera época (otra cosa será el directo, donde se nota algo más la perdida de voz).

Es cierto que al disco le sobran dos o tres temas que están claramente entre lo peor de Pixies y no hubiera pasado nada por tener un disco con alguna canción menos. Andro Queen o Jaime Bravo son las que tendrían más números para ser relegadas de su repertorio.

Deberíamos, principalmente, alegrarnos por conseguir verles en directo (quién me lo iba a mí a decir hace 10 años, cuando todavía no les había visto y ya llevo 4 entre pecho y espalda), y esperar que la moda de las reuniones no se acabe nunca. Los nombres que me vienen a la cabeza sobre posibles reuniones me hace salivar, lástima que en algún caso ya sea imposible.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10

Escúchalo aquí: