PERFUME GENIUS – PUT YOUR BACK N 2 IT

Si Oscar Wilde hiciese un remake de su obra más conocida, a buen seguro la llamaría El retrato de Mike Hadgeas, pues Hadgeas, el hombre tras el nombre artístico de Perfume Genius, aparte del pacto con el diablo para mantener ese aspecto de apenas postadolescente, encajaría perfectamente como una especie de relevo postmoderno de la estética decadente del irlandés universal.

Así como universal es uno de los adjetivos con el que Matador Records promociona este segundo disco del de Seattle: universal en cuanto Mike Hadgeas abre la narración al mundo exterior y deja de centrarse exclusivamente en sus obsesiones, no porque estas hayan desaparecido, sino porque aparecen moduladas a través de una mirada abierta, atenta y menos hermética. Put Your Back N 2 It es un paso hacia delante, como él mismo reconoce: en él se nota la esperanza, el espíritu de redención y un impulso dinámico que lo dota de luminosidad. El resultado es un disco más accesible y mucho menos opresivo que su debut Learning.

Pero esta reválida de Perfume Genius no ha sido tampoco cosa fácil, y si Hadgeas remarca que intentó reproducir el ambiente casero (y de reclusión) de su ópera prima sin conseguir exprimir ni una nota, señal de que su corazón tiraba en otra dirección. Y nos alegramos de ello. Put Your Back N 2 It es una suerte de suite para piano y loops, que en su preciosismo decadente está más hermanado en espíritu con el slowcore que no con la hornada de cantautores americanos. Pero el bello envoltorio que seduce a la primera escucha arropa versos amargos, puñetazos al hígado poco aptos para oyentes con la guardia baja. Incluso Dark Parts, la “canción bonita” que le ha escrito a su madre deja un regusto a hiel: una canción en la que expresa el deseo de arrogarse él con todas las cosas malas que pueda tener su madre.

Hay mucho de expiación, de catarsis y casi de autoinmolación, donde vuelve a hacer aparición el cantante inseguro, el homosexual consciente del entorno hostil que es la sociedad para poder expresarse con libertad (All Waters), el que pide ayuda ante el dolor propio y el que pueda causar a sus seres queridos (Normal Song), o el que se recuerda a sí mismo, y aprovecha para restañarse las heridas abiertas, que el abismo de la adicción ronda cerca (17, Floating Spit). Pero siempre, como señalaba antes, con un tono de optimismo, de confianza, de esperanza y de reivindicación. Sirva como el mejor ejemplo la canción que da título al disco, cantada a dúo con su novio Allan.

En los paisajes que pinta Hadgeas en sus canciones priman los brochazos expresionistas, la mejor, quizá la única, estrategia para reflejar con fidelidad ese alma cándida y torturada que se advierte; y si bien poco se le puede reprochar en lo musical, en ocasiones las letras quedan deslavazadas e inconexas, en lo que posiblemente sea el precio a pagar por conseguir esa fidelidad. Aunque el precio, en ocasiones, deje regusto de provocación en vez de transgresión.

En resumen, una obra valiente, delicada, un trabajo de orfebrería con alguna mínima aspereza que prevé obras cercanas a la maestría en un futuro, siempre que Hadgeas / Genius no pierda el camino que parece estar trazándose.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10