OF MONSTERS AND MEN – BENEATH THE SKIN

Nuestra puntuación

7

6

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS

Tres años han pasado desde que My Head is an Animal inundara el mundo con todos los hits que incluía, y es que los islandeses Of Monsters and Men consiguieron llevarse la etiqueta a grupo revelación, entre otras cosas, por Little Talks, canción que arraso en las listas de casi todos los países del mundo. Ahora, han vuelto a la carga con un nuevo disco, Beneath The Skin, el cual, y según afirma el propio grupo, es “un polo opuesto” a esa primera gran maravilla que sacaron del estudio allá por el 2012.

Este nuevo disco viene dado en el puente aéreo que han tenido entre Los Ángeles y su país de residencia, Islandia; y con la estimable ayuda de Rick Costey, productor de otro gran grupo islandés como es Sigur Rós. El grupo buscaba revolucionar todo lo que establecieron cuando llegaron al éxito ya hace más de medio lustro, y para ello han querido distanciarse de lo conocido por todos, algo que ya habíamos visto este año con Mumford & Sons, tirando a la “basura” el mítico banjo. Se meten en una zona más oscura que la alegría que se respiraba y se sentía en ese primer disco, recordando un poco a lo que pasó con Ben Howard en la comparación entre su primer y segundo disco.

Para muchos, un fallo. Para otros, un acierto. La verdad es que, tras su actuación en España, la opinión es unánime. Primero, que como grupo en directo los conciertos se hicieron bastante cortos tanto en Barcelona (Crüilla) como en Bilbao (BBK Live); y segundo, que este segundo disco gana mucho cuando llega la gran cita de subirse al escenario. La parte negativa es que, al ser un disco tan continuo, es difícil ver diferencias entre canciones, por lo que convierte el disco en algo monótono; y desde luego la ausencia de un Everest musical en el disco como lo fue Little Talks o incluso Dirty Paws.

El disco comienza por el primer single que salió a la luz, Crystal, una canción que cualquiera un poco atento podría llegar a relacionar a los islandeses, ya que la percusión no se va en exceso de lo ya conocido, aunque algo floja para ser la punta del iceberg de este segundo álbum. Llega en la segunda canción, ya se ve ese cambio que tanto avisaba la banda, con Human, donde la parte musical tiende a ser más parecido a Sigur Rós. No es que esté mal, pero es bastante chocante con lo conocido anteriormente.

En Hunger vuelve a verse esa relación musical tan bonita entre las dos voces de la banda, Nanna y Ragnar, aunque la canción hable sobre una relación que no puede continuar; irónico, ¿verdad? Puede que Empire sea la mejor canción del disco, una que habría encajado a la perfección en su debut en largo, mezclando en esta ocasión ese folk característico con un poco de country, y donde Ragnar es el protagonista total de dicho hit. En Slow Life, los papeles se cambian, y es Nanna en esta ocasión quien lleva el volante en lo que podría decirse que es una balada, pero la verdad, se aleja del estilo, una prueba más de las “amenazas” realizadas por la banda meses antes de la publicación de dicho disco. Y si seguimos con música lenta, Organs, es la siguiente en liza, siendo la única canción acústica que encontramos en el disco.

La siguiente canción que merece referencia es I Of the Storm, pero por ser uno de los singles, en lo que a materia se refiere, es una canción del montón que tiene momentos de grandeza, como cuando llega el estribillo, con un instrumental ya conocido y que tanto da para pensar, y recordando, porque no, a Yellow Light, se convierte en la canción favorita de un servidor de ese primer disco. El disco cierra con We Sink, algo más movidita que la ya mencionada como cierre del primer disco, y más compleja.

Pero así le pasa a todo el disco. Parece que han buscado estrujarse más la cabeza, trabajar más en este segundo disco, y la verdad es que enamoraron en su momento por la simplicidad y la alegría de ese primer trabajo, pero como ya menciona al principio, es un disco que gana mucho con el directo, por lo que ya hay una excusa para poder verles. Este segundo álbum, en su conjunto, está muy bien, pero si se coge por separado, pierde bastante la magia.

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