NICK CAVE & THE BAD SEEDS: Push The Sky Away.

Después de dar rienda a suelta a los instintos más primarios con el proyecto Grinderman, Nick Cave vuelve con su banda de toda la vida, los Bad Seeds y parece ser que se reserva su faceta más reflexiva para ellos. El disco es un poso de tranquilidad y lirismo, donde cobran más importancia las letras de las canciones que los estallidos de rabia.

Después de un Dig Lazarus Dig!!! (2008) que tenía un poco de todo, este Push The Sky Away, se presenta muy homogéneo, con un sonido muy claro y fiel en cada uno de los cortes. Es inevitable no acordarnos de ese disco tan redondo y genial como era No More Shall We Part (2001), un ejercicio de tensión contenida, acompañado de una inspiración excepcional y secundado por unas hermanas Wainwright (Familiares de Rufus) en los coros, lo que todo daba como resultado un trabajo excelente. Y parece ser que el disco que nos ocupa recoge esa intención y se acerca a ese grado de excelencia, aunque se queda a algunos pasos por atrás.

El disco abre con We No Who U R, tema que ya se presentó como avance y que es una excelente muestra de las composiciones con arreglos minimalistas que nos vamos a encontrar. Wide Lovely Eyes y Water’s Edge son enormes muestras de la faceta de escritor de Cave, y de la gran banda que son los Bad Seeds, capaces de poblar los temas con los arreglos justos y necesarios. En el ecuador del disco es donde nos encontramos con lo mejor, Jubilee Street, una enorme canción (Igual que el video oficial), y que casi por si sola justifica este trabajo. En ella vemos al australiano como un observador de la realidad excepcional, y consigue emocionarnos con una bonita historia de amor y esperanza, siempre desde su punto de vista crudo, directo y poético a la vez.

La sigue Mermaids, otra gran canción clásica de la sonoridad la banda. Pero desgraciadamente, We Real Cool y Finishing Jubilee Street no están a la altura, sobretodo ésta última, un spoken word, que bien podría ser una cara B ya que no aporta nada al conjunto. Eso sí, el disco se cierra con una solemnidad abrumadora con el tema que da título al trabajo y que es un broche excelente.

Álbum digno del australiano. No es un disco cabal en su discografía, pero logra superar al discutido Nocturama(2003), y al mencionado Dig Lazarus Dig!!!, pero es posible que poco a poco quede olvidado en pos de su discografía más excelente. Quizás en estos momentos esperábamos un Cave con una faceta más animada y ruidosa viendo sus trabajos con la banda paralela Grinderman… En todo caso, funciona muy bien como gran ejemplo del talento para la escritura de este australiano tan carismático.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7,5/10