MOGWAI – SPECIAL MOVES

MOGWAI - SPECIAL MOVES“La gran cuestión es que cuando un grupo sube a un escenario y se pone a hacer puro ruido, hay muy pocas personas que sepan distinguir si ese ruido es magnífico o mediocre”. La frase (tiene bemoles, la dichosa frase) corresponde a John McEntire, batería de Tortoise (a la postre, uno de los grupos causantes de todo el revuelo post-rock de mediados de los noventa). Quince años después, Mogwai decide publicar Special Moves. Y la eterna, la dichosa frase, que vuelve una y otra vez.

Como diría alguno, nunca es tarde si la dicha es buena. Más de una década ha hecho falta para que los escoceses se decidieran a colocar en un nuevo disco su intenso directo. Ahora falta saber si la espera ha valido la pena. Canciones no le faltan a la banda. Con seis discos a la espalda, alguna que otra banda sonora y varios EPs, Mogwai puede presumir de tener una de las carreras musicales más constantes y apasionantes de la escena independiente.

Cierto es que, durante algunos años, los discos de la formación bajaron un poco el pistón, como si no supieran muy bien qué hacer con el monstruo que habían creado en Young Team, su álbum debut. Sin embargo, con Mr. Beast (2006) y The Hawk is Howling (2008), consiguieron volver a dar en el clavo y recuperar su mejor versión. Quizás por ello este sea el momento idóneo para recuperar todo el tiempo perdido y dejar su huella en un disco en vivo.

Special Moves no es más que eso: un monumento a la trayectoria de la banda, un baldosa sonora en la que Mogwai decide dejar constancia de lo que han hecho hasta la fecha. El resultado no sorprende a nadie: guitarras en constante desarrollo, ritmos sincopados y algún que otro matiz en forma de voz sintetizada. Sin embargo, en directo los temas se convierten en una gran masa melódica, pura abstracción con la que es imposible no dejarse llevar. La piel se eriza, mientras uno parece estar protagonizando una versión en blanco y negro de 2001: Odisea en el Espacio. Como si Kubrick estuviera componiendo una banda sonora para una película imaginaria.

Desde los primeros acordes de piano de I’m Jim Morrison, I’m Dead, el silencio inunda la sala. Clásicos como Mogwai Fear Satan o Like Herod, dos de las obras cumbre del género, se convierten en un río de sensaciones. El contrapunto lo ponen las voces de Cody o la electrónica de 2 Rights Make 1 Wrong, sutiles, acompañando a unas guitarras convertidas en protagonistas indiscutibles. El rollo de la película sigue girando y se encuentra con Yes, I Am A Long Way From Home, que abría su disco de debut, o con el sonido hardcore de Glasgow Megasnake.

Quizás la película termine antes de lo esperado (y más teniendo en cuenta que algunos han estado casi quince años esperando para que fuera proyectada). En la versión de DVD el número de cortes se reduce a ocho, como una historia que se acaba en lo mejor de la trama. Sin embargo, para los acérrimos a la causa post-rock siempre quedará la edición especial, con los diecisiete temas del concierto. Suficientes para dar cuenta del experimento sonoro de Mogwai. Un directo potente, que no necesita de artificios sobre el escenario. Sólo cinco hombres enlazando una melodía tras otra. Permaneciendo fieles a un sonido, que les ha hecho merecedores de una de las legiones de fans más leales de la escena independiente.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8.5 /10