MODELO DE RESPUESTA POLAR – ASÍ PASEN CINCO AÑOS

MODELO DE RESPUESTA POLARHace ya un año que descubrí a Modelo de Respuesta Polar. Además fue un descubrimiento a la grande porque tuve la oportunidad de charlar con ellos en un pequeño camerino con la prueba de sonido de Los Pedales sonando de fondo. Entonces eran cuatro chicos de Valencia que habían conducido hasta Málaga para tocar, por los menos, las seis canciones que tenían grabadas. No les gustaba etiquetarse “porque, desde dentro, uno nunca sabe qué es lo que hace exactamente”, explicaba Borja, bromeaban con editar un largo cuando se lo pagaran y estaban abiertos a fichar por un sello discográfico.

Pues bien, esos seis primeros temas, con Canción de culto como estandarte, no obtenían más que alabanzas por parte de crítica y público. Total, que a principios de este año fichaban por Limbo Starr y el 9 de abril publicaban su primer LP, Así pasen cinco años –se le puede llamar así con siete canciones, ¿no?–. Si lo próximo que se proponen es echar una quiniela, seguro que les toca.

A lo largo de este año les he ido dando la lata de vez en cuando, cariñosamente hablando, con peticiones del tipo “¿Haríais un diario de grabación?”, “¿Y una lista con vuestros temas favoritos?” y ellos tuvieron el maravilloso detalle de enviarme el disco. El paquetito llegó a mi buzón el 1 de abril, es decir, que llevo un mes disfrutándolo y sí, lo reconozco, no lo quería soltar, pero ya iba siendo hora de contaros qué me ha parecido.

“Nunca hemos tenido la decencia para hablar” dice El imposible, pero es que cuando Borja empieza, no para, y se convierte en uno de mis temas favoritos. Da igual que mienta, que trate con quien le interese y que al final quiera marcharse lleno de vergüenza. Es perfecto. No sé si es raro lo que voy a decir sobre el segundo corte, La Jaula de Oro… Es como si la canción estuviese al revés: arranca en alto, como si la pillaras empezada y, más o menos sobre la mitad, baja el ritmo y entra la guitarra. Además tiene poca letra, lo que parece una constante en este disco. No como algo negativo, claro. Con semejantes atmósferas instrumentales y esas letras cargadas de sentimiento no hace falta más, está todo perfectamente encajado. ¿Para qué hablar de más?

La escasez de letra en un tema se suple en el siguiente. En Estados de un salto “los Polares” nos hablan de localizar las consecuencias, de cerrar ciclos y de talentos malheridos. Su voz, a la que podíamos aplicar aquí este último adjetivo, el de malherida, encuentra un buen colchón musical sobre el que acomodarse. Pero antes de dejarnos caer, nos balanceamos hasta La guerra y las faltas. El que ha sido el single del disco lleva el sello de Modelo de Respuesta Polar por todas partes. Si hubiera formado parte de su anterior EP no me hubiese extrañado ¿o soy la única que lo ve como el perfecto complemento de Canción de culto o de Afinidad inventada? Tras aquel “No debería pasar por alto tus actos, no nos podemos ni ver. Dime que no follarías otra vez…” hemos pasado a “Lo jodido es que ahora no quieras volverme a llamar, lo jodido es que no te interesas”  –sí, tengo debilidad por sus letras–.

Artificio también encajaría entre los primeros temas de la banda, sin duda. A estas alturas del disco, ese “no quiero que se acabe” es mi frase más repetida. Entonces aparece Grazno como un último suspiro mudo antes del final, antes de Estimado V, también escasa de letra, pero tan cruda, contundente y envolvente como el resto.

Puestos a comparar el antes y el ahora, los valencianos han dado un salto de calidad evidente. Aquellos primeros temas “grabados deprisa y corriendo” eran una maravilla, pero esto ya son palabras mayores y se han superado con nota. Lo más importante es que no han perdido su esencia, su sonido es cien por cien Modelo de Respuesta Polar, reconocible. Conservan el bajo y la batería aportando una buena base y marcando el ritmo, las guitarras reclamando su protagonismo, con esos solos inconfundibles, y su voz tan característica –malherida, que sé que os ha gustado la palabra–. Un gran exponente del shoegaze español, aunque a ellos no les guste eso de las etiquetas.

Estoy de acuerdo además con quienes hablan de la simetría de Así pasen cinco años: cada corte del disco está perfectamente estructurado, equilibrado. Y siento curiosidad por ese perfil instrumental que empiezan a dibujar. “Eso es lo que veo de vosotros”, chicos, que tenéis una interesante carrera por delante. Y yo ya tengo dos discos esperando vuestra firma…

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 9/10