MISS CAFFEINA – DETROIT

Nuestra puntuación

9

Detroit llegó a principios de año infundiendo la sensación de que Miss Caffeina nos traía algo grande e innovador en la escena nacional. Ponían el listón muy alto a los lanzamientos de las otras bandas. A lo largo de los meses han ido confirmando -con el disco y los directos- que tienen uno de los mejores discos del 2016.

Los madrileños arriesgan y evolucionan con cada nuevo trabajo. En esta ocasión nos ofrecen un álbum que se aleja del indie rock al que nos tenían acostumbrados. Han tomado una dirección hacia un rock más electrónico y sobretodo hacia un synth-pop con estilo new wave muy 80’s. Aunque las guitarras siguen siendo la base de la fortaleza de Miss Caffeina, en esta última creación los sintetizadores han tomado protagonismo, y hacen sonar los temas dentro de una atmósfera envolvente y futurista. Este disco suena a muchos recuerdos de otras décadas, a lo que se bailaba en los 80’s, al techno-pop de principios de los 90’s, dependiendo de la canción, nos vienen a la cabeza Depeche Mode, New Order…Pero también revive detalles del sonido Motown, nacido en los 60’s en la misma ciudad que da nombre al disco.

En este tercer álbum de Miss Caffeina, el título, Detroit, ya deja una declaración de intenciones, utilizando la metáfora de una ciudad en depresión, que en un pasado brilló mucho y a la que ahora le toca volver a empezar…Pero eso no significa que lo bueno creado en el pasado, no pueda servir ahora, la banda se reinventa con sonidos muy retro. El álbum fue grabado a finales de 2015 en Estudio Uno (Colmenar Viejo, Madrid) y producido y mezclado por Max Dingel (The Killers, Weezer, Muse, Goldfrapp), con quien la banda ya trabajó en su anterior álbum, De polvo y flores (2013). El productor parece empecinado en crear unos The Killers españoles. En cuanto a las colaboraciones han contado con Víctor Cabezuelo (Rufus T. Firefly, Mucho) quien se encarga de los sintetizadores en todo el disco; Martí Perarnau  (Mucho) en la composición de Ácido; Jorge González (percusión en Vetusta Morla)  Coki Giménez (MClan); batería habitual del grupo en directo, o Zahara, que de forma honorífica aporta palmas en la parte final del tema Ácido.

Recorreremos el disco completo, por merecimiento y porque llevamos escuchándolo  sin parar una y otra vez a lo largo del año, desde que despegó con Mira como vuelo, que fue el primer pelotazo para conquistarnos. Riffs de guitarra rápidos con sintetizadores ligeros que confluyen para llegar a un estribillo explosivo y pegadizo, donde no puedes evitar corear ese “Mira como floto, mira como vuelo”. El tema Detroit, no solo da nombre al disco, además funciona como perfecta apertura del álbum, ya en el primer verso,deja un mensaje claro “Bienvenidos al futuro que mandamos al infierno”. Es una de las canciones más oscuras del disco pero a la vez desprende esperanza. Con un sonido agradable, donde se  entremezclan punteos de guitarra eléctrica, melodías de sintetizador envolventes y una parte vocal suave, conformando una canción casi hipnótica.
Ácido, es el segundo single -recién elegido por los seguidores- . Compuesto por Álvaro, guitarrista de la banda, junto a Martí Perarnau, vocalista de Mucho. Un acercamiento a la música disco que invita a lanzarte a bailar. Lo mismo pasa con Oh Shana, destaca por el subidón de adrenalina que imprime, se trata de un tema tenso, con una letra y un estribillo que alborota, “Todos los santos menean el rabo por ti, y rezan por ti” con una guitarra eléctrica que desprende unos riffs rápidos acompañada de unos sintetizadores claros.
En El rescate, los sintes están acompañados por una batería muy marcada. La letra con grandes coros acaban por hacer de la canción una potente llamada de auxilio, de alguien rodeado “De cuerpos llenos de almas vacías”.
Gladiador comienza de manera algo oscura, pero se va transformando en melódica y disco. Con una de las mejores – y más sugerentes – letras de todo el álbum. La calma absoluta llega en Eres agua, una canción desnuda con mucha delicadeza y repleta de detalles. Está enamorando en sus versiones en directo más acústicas. Desierto , se encuentra en la corriente de bajo y batería protagonistas hasta que se unen los sintetizadores ganando presencia en los estribillos. Titanes en cambio va aportando unos tintes más rockeros, con más peso de guitarra eléctrica, pero al final vuelven los sintes acompañando a unos resultones coros “ooh oooh”, destinados a ser vociferados en los directos. La que verdaderamente suena rock, es Turistas, guitarras y batería contundentes, sintetizadores en un segundo plano, y un estribillo realmente para bailar. Y así también despedimos el disco, bailando con Lobos, no con la antigua película, sino con un tema de percusiones analógicas, bajos potentes y ligeros cambios de tempos vocales. Llega un momento en el que toda instrumentación se detiene para dejar en escena únicamente un piano y la voz de Alberto, y vuelve a arrancar hasta el final del tema…Y del álbum.

Cuando a principios de año me adentré en Detroit, enseguida supe que estaba explorando, muy pronto, uno de los mejores destinos musicales del 2016. No se como será vivir en Detroit (E.E.U.U.), pero en el Detroit creado por Miss Caffeina llego a alcanzar momentos de verdadera felicidad.