METRONOMY – THE ENGLISH RIVIERA

A la apertura del disco apenas la da tiempo a evocar absolutamente nada. The English Riviera no tiene letra, dura 0:37 segundos, y se convierte en una introducción que posiblemente tendrá más significado para los chicos de Metronomy que para nosotros. En cambio, We Broke Free sí te atrapa con sus dobles voces y su velocidad. Ni rápida ni lenta. Ni mucho ni poco. Después de un temazo de Arcade Fire (todos podemos pensar Wake Up), nos podríamos poner esta canción, y encajaría a la perfección.

La banda, que ya tiene una decena de años a sus espaldas, no es de esos grupos que vienen presentando una infinidad de discos y EP’s, intentando demostrar nada a nadie. Trabajan y elaboran, ahora en conjunto, pero siempre con la aparente supervisión de Joseph Mount. Un disco cada tres años parece que es lo que han convertido en norma. No agotan el producto, cierto es. Pero la gente que no son acérrimos a la banda les hace desengancharse. El tercer corte del disco, Everything Goes My Way, seguro que será una de esas canciones con su coreografía especial en los directos del grupo. Y es que la banda británica (según cuentan, porque sólo lo he visto en youtube) prepara unas coreografías de lo más llamativas para presentarse ante sus fans. Y este tema tiene una melodía perfecta. Y no se queda atrás el siguiente corte, The Look, de apariencia más básica, pero de incipiente crecimiento lleno de matices divertidos.

Oscurridad aterrorizadora para She Wants en el momento de abrir boca, desarrollo similar, y desenlace rítmico para el que ha sido primer single de The English Riviera. Trouble, tema número 6, viene a definir una nueva posición del grupo dentro del mundo de la música. Maldita manía la mía de etiquetar lo que escucho. Pero no encuentra otra forma de explicar este acercamiento al pop de las canciones de Metronomy. Se deja a un lado la apariencia de electrónica, no siempre súperagresiva, pero sí electrizante, para buscar melodías, segundas y terceras voces, y música más accesible. Para mi gusto personal, es de agradecer, y lo relaciono directamente con la madurez.

Punto y aparte a partir de The Bay, donde la melodía ya recuerda más a sus antiguos pasos. El uso de menos instrumentos resta naturalidad al tramo del disco que continua con Loving Arm y Corinne, un tema que suena más loco y podría ser un caramelo para algunos de los Dj’s de música independiente de nuestro rotador planeta. Y que por cierto, en España podremos bailar, ya que Metronomy actuarán en Barcelona en el mes de junio, pudiéndose confirmar, espero, alguna fecha más en otros puntos del país.

Se pueden bajar las luces para el penúltimo corte del disco, Some Written, la canción que además es la más larga del disco. Relación casi directa que he hecho con la pesadez, ya que me parece ser el tema más descafeinado de todos, aunque tengo que decir que el cierre me parece, por lo menos, correcto. El disco finaliza con Love Underlined, algo como amor subrayado, una emergente canción que me deja con una sensación de insatisfacción. No por una obra mal terminada, si no por la curiosidad de escuchar aún más. Tengo claro que doy el visto bueno a The English Riviera (como si fuera necesario…) y creo que coincidiré con muchos de vosotros cuando digo que me apunto al grupo para el futuro, ya que me han dejado con ganas de más.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10