LÜGER – CONCRETE LIGHT

El día 13 de junio, el grupo madrileño Lüger publicó su segundo disco, un trabajo que supone un avance y un cambio en el estilo de la banda. Avance por el recibimiento del personal en el tiempo que lleva publicado. Y cambio, ya que la formación del grupo ha variado desde su primer trabajo hasta ahora. Y esto ha generado un sonido distinto al encontrado en su primer largo: Lüger.

El título del disco es Concrete Light, y su constante intensidad vuelve loco al oyente, dándole algún respiro en el inicio del corte Zwschenspiel/Quidquid letet apparebit, y en el track 3, Hot Stuff. Esto conlleva que el ecosistema al que te teletransportas escuchando Lüger tiene un punto violento, de dureza auditiva que puede sacar de todos y cada uno de nosotros un ángel de larga cola picuda, de ardiente tridente y alas… pero no blancas. Rojas incendiarias.

Opinando directamente lo que me ha parecido este trabajo, tengo que decir que su digestión no es sencilla. He tenido que buscar los momentos más adecuados para aceptar sus canciones. Si vas a ir a dormir, no es recomendable. Pero si vas, por ejemplo, con tus compañeros de equipo de fútbol a zumbarte con los ultras radicales del equipo de la ciudad de al lado, puedes estar seguro que llegarás con los ojos inyectados en sangre a la pelea. No es más que una broma, seguramente de mal gusto. Lo que quiero decir es que encontrando la soledad con los altavoces a tope, o en grupo saltando sin parar, el rock agresivamente psicodélico ofrecido por Lüger es perfecto.

Lüger es el nombre popular que recibe la Parabellum, un arma de hace más de un siglo. Y como un balazo de la misma, suena Dracula’s chauffeur wants more, segundo corte del disco y mejor valorado en esta reseña. Monkeys everywhere es la primera canción, y la primera muestra de fuerza, y el corte 3, Hot Stuff, posiblemente es la canción más fácil de escuchar, y donde el bajo luce con mayor brillantez, y se mantiene constante en el siguiente track, Shirokovsky Pallasite.

Shirokovsky Pallasite se divide en dos partes. En la primera podemos gozar de el gran momento instrumental del disco, con una batería que dirige con acierto el sonido de todo el corte. En la segunda parte, la cosa se pone dura. La voz entra en acción, y el final hostil y sumamente distorsionado recupera el sonido del inicio de la canción en su primera parte. Si tengo que definir esta canción, diría que es talentosa.

Cierra el disco la ya mencionada Zwischenspiel/Quidquid letet apparebit, la cual comienza con un sonido hindú-envolvente, que a algo menos de 3 minutos del final se ve acompañado nuevamente por la distorsión.

La nota que llevará el disco reconozco que estará pendiente de ser reevalorada. Tengo ganas de verles en directo, en el Sonorama Ribera ’11 este mismo fin de semana. Quiero dejarme llevar a la locura sonora a la que supongo son capaces de teletransportarme Lüger. Toda la agresividad instrumental, y el hilo de voz al máximo de su intensidad, me hacen suponer que yo mismo me tendré que disfrazar de demonio, y elevaré mi tridente en señal de respeto absoluto.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10