Lori Meyers – En La Espiral

Nuestra puntuación

8

Lori Meyers regresan cuatro años después de Impronta, y nos ha parecido demasiado tiempo sin un nuevo disco, pero la prisa no es un rasgo que se pueda aplicar a los trabajos de los granadinos. Querían escapar de la urgencia a la hora componer y ensayar. También influye, precisamente, la espiral en la que se meten después de lanzar cada nuevo álbum, con la vorágine de los conciertos y festivales. Por eso, para este decidieron ir a su ritmo, más que nunca, y trabajar a la vieja usanza, como cuando empezaron hace casi 20 años y echaban horas en el local de ensayo sin agobios, probando y jugando con los acordes y las letras.

Pero la espera siempre vale la pena cuando los de Loja nos traen un nuevo disco. Este sexto LP es una colección de 13 canciones que nace en el local de ensayo en Granada, sin maquetas previas ni ProTools. Por otro lado, las composiciones distan mucho de las de los dos discos anteriores porque han roto con estructuras tan redondas, como las que hay en Impronta (2013) y Cuando el destino nos alcance (2010). En el proceso de composición se han dejado llevar por el propio mantra de la canción y se han producido de una manera más natural. De esa producción se encargado la propia banda desde el principio hasta el final, contando con la inestimable ayuda de Ricky Falkner en la Casamurada (Tarragona). Al cargo de las mezclas entre Londres y México D.F., Phil Vinall. La portada, de Pierre Schmidt, es un diseño bastante original, un collage con un estilo muy personal. En él podemos ver a una mujer, probablemente de clase alta y otra época, de cuya cabeza salen mariposas, plantas y flores, una mujer que nos introduce en su propio universo. Refleja la impersonalidad del ser humano. Una corriente perfecta para el proyecto de un álbum que habla del bucle en el que está metida la sociedad, con una gran pérdida de valores. Todo está cambiando hacia un sistema rápido e individualista, influenciado por mucha información y desinformación.

El título del disco viene dado también por el proceso del mismo, que fue algo complicado. Pasaron tres meses en los que estuvieron girando sobre lo mismo, estaban entrando en la espiral de darle vueltas a cada tema, volcados en el estudio, en cada nota y en cada palabra, hasta que veían que este ya no necesitaba nada más. Y finalmente llegó otro álbum enorme, con Evolución como primer avance. Una canción en la que aunque parezca que todo es muy negativo,” Y el mal forma parte de la evolución, y no hay Dios que nos proteja y salve del dolor.” también contiene una llamada de esperanza dentro del estribillo, “¿Rendirte? no, no, no, haz ese último esfuerzo”. Creyendo en la humanidad y pensando que al final Siempre brilla el sol, y así se llama el primer single oficial. Una canción rotunda y vital, de melodía apabullante. Su significado va enfocado a que podemos estar fatal y el sol va a seguir saliendo para nosotros. A parte de estos dos nuevos éxitos de los Lori, encontramos otro posible hit, Pierdo el control, mucho rock en uno de los cortes más progresivos y arriesgados del disco, pero muy logrado y con subidas épicas para hacer estallar la locura, haciendo honor al título, un auténtico ‘cruce de cables’.

Y es que estamos ante un álbum de contraste entre la onda más alternativa de la banda y su arrebato de pop sesentero tan habitual, con esas canciones con la mejor tradición melódica, como la preciosa Todo lo que dicen de ti, con lujo a los coros incluido, que se trae Noni desde casa, los de su pareja Anni B Sweet, también presente en los finales de 1981, claramente un tema retrospectivo, dejando la madurez a un lado con una mirada nostálgica hacia amores pasados. Recuerdos propios de un treintañero como Noni, nacido en el año que da título . Y Eternidad, otro tema con estribillos con el reconocible ADN de la banda. Seguimos en su Zona de confort, con un nuevo estribillo para corear “alza tus manos junto a las mías, grita más alto lo que decías, el mismo himno y sintonía, decir te quiero todos los días”. Sus riffs de guitarra nos llevan al gran momento disco-funk del disco junto con Organizaciones peligrosas, canción dedicada a los medios de comunicación. Y de bailar pasamos a nadar con un medio tiempo de cariz acústico, Océanos, el momento para el guitarrista y la otra voz del grupo, Ale nos hace flotar entre las aguas de la psicodelia. En otras aguas encontramos Un nuevo horizonte, con unos coros muy frescos y sixties arranca este surf-rock, para escapar de la civilización, a Marte si hace falta… Un tema que te cala hondo desde la primera escucha. Como No estoy solo, el último mensaje de pop positivo del disco, para ayudar a salir de la espiral, ” y normalizar la ansiedad , no paralizarme más”. 

En la espiral tiene su prólogo y su epílogo, las dos secciones de Vértigo, con la participación del maestro Antonio Arias ( Lagartija Nick ), que fue esencial para unir líricamente las dos partes. Son los momentos más hipnóticos del disco. Por momentos, el disco se enreda en esas corrientes psicodélicas en las que les gusta dejarse llevar, a través de un conjunto de historias que reflejan ese círculo vicioso que nos atrapa, la de los lobbies y los grupos de poder que nos han metido en una espiral. Pero también nos muestra, aunque sea a lo lejos, un rayo de luz de optimismo y esperanza, a veces hasta con final feliz.

En un proceso compositivo del disco, ya de por sí, algo espiraloide, aseguraba Noni que aún podrían haber ido más allá en la experimentación con este sexto álbum, pero han querido seguir su línea natural, tener un sello personal, que suene el primer acorde y suene a Lori Meyers. Eso ya lo han logrado y al final eso es lo que perdura. Noni, Ale y Alfredo se conocieron cuando aún circulaban las pesetas, 19 años haciendo canciones han creado una personalidad única. Con un envolvente sonido pop y un especial interés por las melodías vocales como elementos fundamentales del grupo. Influencia directa de su gusto por la música de los años 60 y 70, tanto española como Los Brincos y sus paisanos Los Ángeles y el pop anglosajón de los Beatles, los Kinks o The Hollies. Representan esa unión de voces que crean melodías increíbles más allá de los instrumentos y sus característicos teclados. Pero a pesar de su rollo retro, lejos de ser una banda ‘revival’, también dejan salir su onda más progresiva, y esa mezcla va creando sonidos muy alternativos. Definitivamente En la espiral es otro disco más de Lori Meyers que nos atrapa y no nos deja escapar del bucle de escuchar sus canciones sin parar