Lorde – Melodrama

LORDE - MELODRAMA

Nuestra puntuación

9

8

Lorde, o como expresar la magia de ser adolescente. Hace cuatro años su álbum debut, Pure Heroine, se alzó a lo más alto de las listas de éxitos con sencillos como Royals o Tennis Court, que estuvieron durante semanas en el top americano y, lanzó a su vez al mundo a la joven neozelandesa Ella Yelich O’Connor, o como la conocemos todos: Lorde. Ahora vuelve con una nueva visión, mucho más profunda, mucho menos idílica de lo que las melodías de su primer larga duración dejaban entrever; ha llegado Melodrama (Lava Records y Republic Records).

Casi 41 minutos de puro sentimiento que desgarran canción tras canción en una mezcla de lucha interna contra la soledad combinada con ruptura e introspección. He ahí el punto clave de este LP que fue grabado a lo largo de 18 meses junto al co-autor y co-productor Jack Antonoff, pareja de la aclamada actriz y activista Lena Dunham. Más de media hora lidiando con el tema de la soledad y de estar solo, todo lo bueno que puede englobar y todo lo malo; es, sin duda alguna, un momento de inflexión en la joven Lorde, que está desarrollando su faceta más adulta. Una autocrítica y un balance de lo que realmente significa ser un ejemplo para otros cuando se es conocido en todo el mundo, aspecto que se desarrolla en la canción Liability (responsabilidad/carga) una de las más cortas del disco. Jamás se ha dudado del modo en el que la neozelandesa ha explorado siempre sus sentimientos, haciéndolos intransferibles pero al mismo tiempo imposibles de negar en uno mismo. Una relación envidiable que fomenta consigo misma, conociéndose y aceptándose en todos los aspectos de la vida.

Normalmente un segundo álbum suele significar un paso de confirmación, o eres una estrella fugaz o tienes más tiempo para brillar en lo más alto. Queda claro que Lorde siempre se ha tomado el tema de la música muy en serio y al dedicarle casi cinco años hasta la publicación de su nuevo trabajo, confirma que no quería hacer algo porque sí y subirse al carro de la fama obtenida por su debut. Desafortunadamente para la artista, un día antes del lanzamiento de Melodrama se filtró el disco completo en internet, algo que contrario a lo que se pudiera esperar no ha cambiado el hecho de que en menos de dos semanas ya hubiera alcanzado el número 1 en ventas batiendo un récord de ventas, quedando en lo más alto de lo álbumes con más éxito por primera vez ya que Pure Heroine quedó en segundo lugar en 2013.

El ritmo neopop y muy bailable de Green Light con una balada en piano tremendamente acertada nos dio a conocer lo que sería la antesala de un larga duración plagado de canciones fuertes y con gran carga vocal. Ritmos más melódicos pero con una hábil actuación vocal pueden verse en Liability. Podemos encontrar pinceladas de ritmos ochenteros, muy común en Lorde, como por ejemplo en Sober o Homemade Dynamite, que lo fusionan con estribillos pegadizos, especialmente en el segundo caso. The Louvre, en caso contrario, tira mucho de un punteo de guitarra presente en toda la canción y de un fondo electrónico que tiene todos los puntos para convertirse en otro hit.

No debemos olvidar que la neozelandesa tiene una condición neurológica conocida como Chromesthesia, esto es que cuando ella escucha ciertas notas o sonidos le aparecen los colores correspondientes. De ahí que todo es y sea siempre tan intenso, porque algo indudable es la fuerza que transmite hasta cuando habla del momento en el que estamos solos, en el que todos somos iguales, con las mismas dudas e inseguridades. Lorde tiene muy claro que ella es una estrella fija en el firmamento, de ahí que al escuchar Melodrama, cuatro años parezcan un suspiro.