KEVIN MORBY – CITY MUSIC

Nuestra puntuación

8

9

La expresión “city music”, para Kevin Morby, se refiere a esa música que transmitela sensación de caminar en solitario por una parte fotogénica de una ciudad cualquiera, perdido uno en su mundo interior, rodeado por la muchedumbre”. Así explicaba el cantante norteamericano el sonido de su single City Music, con una definición extensible a la totalidad de su tercer trabajo, bautizado con el mismo nombre.

Ya en su anterior álbum, Singing Saw, lanzado el año pasado, Morby exploraba su vasto interior a través de un folk poético orientado, en aquel caso, a la naturaleza. Un año más tarde, su mirada se vuelve hacia el espacio urbano en City Music, el cual pretende ser una “carta de amor dedicada a esas ciudades de las que no me puedo librar”, como afirmaba el antiguo bajista de Woods y fundandor de The Babies.

Las canciones que integran esta “carta de amor” fueron compuestas por Morby de manera intermitente a lo largo de los últimos años. En ellas, se nos sitúa en distintos escenarios urbanos: ciudades feas y pequeñas, calles vacías, centros urbanos al atardecer, plazas mayores, barrios o incluso iglesias, como catedral de Saint John The Divine en Manhattan.

Como vínculo común a estos escenarios, un sonido folk fresco y unas letras que conjugan lo urbano con lo humano, abordando la experiencia de la vida y presentando a la ciudad como metáfora, vehículo o cristalización de estas experiencias. Un lugar donde caben temas como la la vida y la muerte, el recuerdo, la amistad, el amor, la infancia, la soledad,  el dolor o la alegría.

La atmósfera folk de City Music se desarrolla mediante distintos matices sonoros. Desde una vertiente más íntima y convencional como en Dry Your Eyes o Night Time, hacia un sonido más enérgico e instrumentado, virando incluso hacia el rock en 1234, Tin Can –canción a modo de pequeña fábula–, Come To Me Now o la pieza que da nombre al álbum: City Music, casi siete minutos en que las letras de Morby se ven arropadas por una lúcida guitarra eléctrica y una marcada percusión in crescendo. También es destacable la penúltima Pearly Gates, pieza folk apocalíptica y grandiosa que hace uso de una instrumentación rica en coros vocales y órgano.

No sólo el sonido evoluciona a lo largo de la entrega; también lo hacen las emociones reflejadas en las letras. La nota más pesimista y desoladora quizá la encontremos en el existencial e intimista Come To Me Now, contrarrestado por el optimismo de su cuarta pista, Aboard My Train. Un guiño costumbrista y ligero que mira al pasado, a la inocencia de la infancia, para compararla con la arbitrariedad de un viaje en tren que pasa por distintos lugares y encuentros con personas:

“I have loved many faces, many places
All aboard my train but depart at different stations
And some of them look the same
But none of them smell the same
And some of them will never change
While some of them are growing strange
And some of them are center stage
While some of them go and turn my page”

City Music es así un álbum deambulante, viajero, en constante búsqueda; pero a la vez con un profundo sentido de lugar y un deseo de revisitar lo conocido. Morby mantiene en este trabajo el espíritu evocador de sus anteriores entregas, manteniendo siempre esa intención de contar historias tan propias de la música folk, country, de raíces americana. En City Music Morby asciende un peldaño en esta tarea, a través de un álbum extremadamente sensible y trabajado que sitúa al artista en el punto de mira de la escena folk actual norteamericana.