Jay Z – 4:44

Nuestra puntuación

8

En 2003, Jay Z colaboraba con la ex Destiny Child, Beyoncé en el éxito Crazy in Love, el primer sencillo de la cantante. En 2008, se casaron. En 2014, circuló un vídeo en el que, Solange, la hermana de la cantante, agredía al rapero físicamente. En 2016, Beyoncé lanzó Lemonade, uno de los discos más hablados del año, no sólo por su calidad musical; desató parte de polémica por hablar sobre una posible infidelidad de Jay-Z. Fue una explosión mediática para la prensa rosa, dejando la oportunidad de hablar y debatir sobre la relación de ambos artistas. El 30 de junio, Jay Z hizo lo mismo, con 4:44, para reavivar la polémica.

Para entender el concepto del disco, hacen falta dos cosas: la primera esta presentación de los hechos;  y segundo, escuchar el primer tema del álbum, Kill Jay Z, donde el concepto global es el arrepentimiento, y el rapero lo consigue transmitir a la perfección; a lo largo de 10 cortes, el artista habla de su familia, su vida, raza, su relación con su mujer e hija… No es el disco más creativo de Jay Z, pero consigue sonar reflexivo y personal en un trabajo que lo exige. Incluso se permite el lujo de tratar los silencios como suspiros, como si se pensara lo que fuera a decir después. Líricamente, es un poco más vacío, dejando un flow mucho más pasivo y tranquilo, lo que honda en el mensaje, en ciertos momentos puede llegar a reflexionar sobre su vida: ‘a man that don’t take care of his family can’t be rich’.

La producción, por otro lado, merece más que una mención especial. No es que No I.D. utilice el soul, la música negra, elementos digitales con performance en vivo, que también; sino que además tira por tierra todo el potencial que puede tener un piano y voz de Nina Simone, o un fraseo de Notorious Big en Marcy Me, para deformarlo en algo totalmente nuevo. Además, la misma no está exenta de detalles, en MaNyfaCedGod (junto con James Blake), parafrasea el tema de Partition de Beyoncé.

A pesar de tener a muchos talentos entre sus colaboraciones, le quita todo lo personal al LP. Por eso mismo, estas colaboraciones se quedan en un segundo plano, y los temas más relevantes del elepé son, por ejemplo, Kill Jay Z o The History of OJ, un grandioso tema clave en el trabajo, y con un vídeo donde resucita caricaturas racistas de Disney de los años 30. Para resumir, podemos decir que estamos ante el álbum más maduro y personal de Jay Z. Es profundo, triste y apagado. Suena compacto, sin dejar de ser variado. Es un trabajo perfecto para escucharlo varias veces, desmenuzarlo, analizarlo y comprender cada tema.