JAKE BUGG – JAKE BUGG

De vez en cuando la inmensa cantera británica nos sorprende con un “niño prodigio” de la música al que los medios patrios se encargan de encumbrar al nivel de genio, caso por ejemplo de Alex Turner de Arctic Monkeys. El último joven talento de esta lista es Jake Bugg, quien ha alcanzado ni más ni menos que el número 1 de las listas británicas – por delante de grupos como Muse o Mumford & Sons – con su álbum homónimo de debut (que se ha ganado el 9 de la revista NME).

Lo cierto es que el curriculum del chaval es envidiable: con 17 años fue seleccionado por la BBC para actuar en el festival de Glastonbury (actuación con la que se ganó firmar con Mercury, con los que ahora edita su primer largo). Con 18, actuó en el programa de Jools Holland y teloneó a Noel Gallagher, Stereophonics y Snow Patrol. Ahí es nada. Con este historial y con las expectativas que lógicamente ha levantado, Jake Bugg se enfrenta a su primer trabajo.

Casi 40 minutos descompuestos en 14 cortes. Parece mucho para un debut; y lo es. Hacia la mitad del disco el cuerpo pide un final y la verdad es que con 7 u 8 temas lo hubiera clavado. Por momentos parece que Jake Bugg ha querido hacer un recopilatorio de todo lo que sabe hacer: folk, country, pop, baladas… hasta el punto de que se le ha ido un poco de las manos. Eso sí, la verdad sea dicha: este es el único pero que tiene el álbum.

Siempre es bueno fijarse en los grandes y Jake Bugg lo ha hecho. A ratos suena como Johnny Cash (Lightning Bolt…), Woody Guthrie (Country Song…), Donovan o Bob Dylan (Trouble Town, Simple As This…) todo ello sin sonar desfasado, todo lo contrario, quizas porque tiene la juventud y la rebeldía necesarias para que todo ello suene natural, no manido. Pero no queda ahí la cosa; también hay sitio para referencias que le son más cercanas generacionalmente como Oasis (Two Fingers…) o Miles Kane (Ballad of Mr. Jones).

Un buen disco, un gran debut, un toque retro (que se lleva mucho ahora) y un futuro muy prometedor. Será especialmente interesante, después del revuelo que ha levantado, ver como resuelve el siempre difícil segundo disco. Esperemos que no decepcione. Por ahora nos conformaremos con ver qué tal se desenvuelve en directo en el escenario del FIB 2013.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10