IS TROPICAL – NATIVE TO

Cuando escuchas por primera vez una canción de Is Tropical te das cuenta de que el amor a primera vista existe. Todo empezó en Londres, Simon -voz del grupo- y Gary -guitarra- salen de la facultad de arte y alquilan un piso que más tarde convertirán en una pequeña galería de arte, exponiendo obras de los creadores del lugar. Luego apareció Dom -el batería que faltaba- y se les ocurrió animar las exposiciones con su música. La escena cultural londinense se forma así: colegas que se echan cables, gente que está donde está gracias a aquella banda que hizo de él su fotógrafo. Allí, en el centro de la creación, Is Tropical decidieron que no querían ser una banda inglesa y ahí es cuando entra la famosa Kitsuné Maison, Gildas&Masaya, el zorro parisino buscador de nuevos talentos. Firman con Kitsuné, lo que les lleva al inevitable éxito europeo y por fin ve la luz South Pacific, single que sacan acompañado de un videoclip en el que nos hacemos una vaga idea de lo que vendrá después. En él se ve a tres tíos construyendo una barca con la que luego se lanzan al mar. No les vemos la cara, ésta está medio escondida debajo de unos pañuelos muy cool. Nunca les verás las caras, no te esperes ni los cascos de Daft Punk ni las máscaras Venom de The Bloody Beetrots, no, esto son pañuelos sacados de los mercadillos londinenses, dicen que les dan un toque romántico. Sus directos son performances, como un grupo de amigos con una guitarra que se reúnen alrededor de una fogata, pero con la diferencia de que proyectan vídeos y meten sintetizadores. Después de demos como Think we’re alone, When O’ when o la instrumental Seasick Muntiny y de bajarnos sus directos de Youtube y escucharlos hasta la saciedad en el iPod, aleluya: sacan el 13 de junio Native To. Un álbum peculiar, porque que no necesita muchas escuchas para ser asimilado, lo que normalmente supone que rápidamente las canciones se vuelven rutina. Pero esta vez no, Is Tropical es diferente a los Two Door Cinema Club, ya que a cada escucha ganan y es como entrar en una nueva dimensión de matices y pequeñas pero cruciales revelaciones.

Desde la vieja amiga South Pacific pasando por la ineludible Land of the Nod llegamos a la grandiosa letra de Lies y por fin The Greeks, también vieja conocida, con un interesante videoclip protagonizado por niños franceses que hay que ver aunque Youtube no te lo permita si eres menor de 18 años. Vamos por la canción 5 de 12, o sea What???, sinceramente, no nos podemos dejar ninguna fuera porque luego llega la dulce -pero no empalagosa- Clouds, perfecta para cualquier hora y cualquier día, aunque sea Lunes. Después I’ll take my chances, que toca la fibra sensible con su toque naïf de niño feliz cantando grandes cosas. Ahora vienen las guitarras y los tambores extraños de Oranges, la matadora Berlin y Think we’re alone, que con su título ya lo dice todo y que se ha crecido desde aquella demo colgada en Youtube hace meses. Y ahora, señores y señoras, Zombies , la gran obra maestra del álbum –no me refiero a single- es compleja y hay que prestarle mucha atención para sacarle sentido a su batería ochentera, a sus –por lo menos- 4 melodías diferentes, a su sintetizador con alma kitsch y su perfección súbita en el minuto 0:59, todo esto en poco menos de 4 minutos. Y llega el tema 12, solo faltan 4 minutos para acabar el álbum y nos encontramos con Seasick Mutiny que es un instrumental, aunque a veces de oyen gruñidos. Es simplemente irresistible. Native To es un disco que hay que escuchar y que te atrapa, convirtiendo su escucha en una obsesión insana pero necesaria. Nada es nada nuevo pero es original.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10