I AM KLOOT – LET IT ALL IN

I am kloot son una de esas formaciones británicas que, en la sombra, han ido haciendo pequeñas grandes cosas desde que debutaron en 2001 con Natural history. Poseen un estilo de pop británico austero pero elegante, amable pero con algún toque de oscuridad, que para nada va en contra del sentimiento, sino al contrario. Una fórmula clásica, sin aspavientos, sin sobresaltos, sin artificios, con la que han editado seis álbumes en los cuales han mantenido una línea estilística homogénea pero sin caer nunca en la sensación de repetición. Algo que pocas bandas consiguen y que quizás les haga más grandes de lo que a primeras podríamos pensar.

 

El pasado 21 de enero esta banda mancuniana sacó su sexto trabajo, producido por Guy Garvey de Elbow. Algo que sí, se deja sentir en muchas de sus canciones, pero sin llegar a la épica que llena las canciones de sus paisanos, como si se hubiera esforzado por darle su toque personal sin romper la esencia de la banda, guardada en paño de seda, tan delicada como resulta. Delicada como las diez composiciones que lo forman, toda una lección de pop elegante y madurez sonora. Porque sí, la fórmula sigue siendo la misma, siguen sonando a ellos mismos, pero perfilando todos sus matices. La personal voz de John Bramwell, a medio camino entre las típicas voces agudas británicas y el desgarro de las voces folk norteamericanas, se luce de manera brillante dándole ese toque personal que tiene la banda y que llega abanderando desde sus inicios.

 

Dentro de esa elegancia y esa delicadeza, todos los cortes se mueven en tempos suaves, más o menos acelerados, pero todos ellos jugando en la misma liga. Empiezan de manera casi acústica con una Bullets de ritmo juguetón, preludio de una Masquerade con matiz mediterráneo que hace acto de presencia a mitad de disco, dándole luminosidad al conjunto.

 

La mano de Garvey se siente principalmente en las instrumentaciones presentes en los temas, como los vientos que aparecen en la preciosa Let it all in o en la melancólica pero alegre Some better day –uno de los mejores temas-, que les aportan un toque cálido, así como en las intensas orquestaciones que acompañan el estribillo de These days are mine o las que culminan la maravillosa y desgarradora Hold back the night, posiblemente el tema principal del disco, una de esas canciones que van de menos a más, cogiendo ritmo hasta que estalla.

 

El sonido clásico de la banda se siente en Mouth on me o Even the stars, dos temas de intenso bajo y ritmo marcado, más alegre el primero y más oscuro el segundo. Finalmente, también hay momentos para la calma, el acercamiento al folk y la desnudez sonora, como el Forgive me these reminders que clausura el disco, o la emotiva Shoeless, otro de los mejores temas.

 

Estamos delante de un trabajo muy equilibrado en su conjunto, en el que no destacan demasiado unos temas sobre otros, sin casi un single claro, del que incluso cada uno de nosotros podría tener un favorito diferente. Un disco sorprendente que hará las delicias de todos aquellos amantes de los sonidos británicos más suaves.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10