HER NAME IS CALLA – THE QUIET LAMB

HER NAME IS CALLA - THE QUIET LAMBAlguno habrá llegado hasta aquí con la esperanza de descubrir un nuevo alumbramiento del llamado post-rock, ese estilo que uno no sabe muy bien como definir, pero que los grandes gurús del indie usan como si fuera el pan nuestro de cada día. No les quitaré yo la ilusión con este primer trabajo de Her Name Is Calla. Sin embargo, ya ha pasado más de una década desde que gente como Mogwai o Godspeed You! Black Emperor alumbraran al recién nacido, y más si consideramos a grupos como Tortoise o Slint. Más de diez años en los que el niño se ha hecho mayor y se niega a seguir cayendo en las mismos tics de antaño.

Ahora parece que la nueva prole ha salido un poco rebelde. Her Name is Calla toman el camino del medio entre las guitarras de Mogwai y el sinfonismo de Godspeed You!, pero sin dejar por ello de inventarse una manera propia de enfrentarse al género. Quizás lo que más sorprenda de la propuesta sea el protagonismo de la voz en muchas de las canciones. En un mundo como el del post-rock en el que la veneración por la abstracto convierte a la voz en una desterrada de la música -excepto en contadas ocasiones-, la apuesta parece arriesgada.

Pero el envite de Her Name is Calla al género no acaba aquí. Matices pastorales, líricos, orquestales, que hacen de la mezcla algo más que una simple descarga de intensidad. Capaces de empastar partes más tranquilas con espacios más épicos y rítmicos, la banda nos seduce con la complejidad de sus arreglos, con su manera de enfrentarse a los temas. Sobre todo teniendo en cuenta que podemos considerar a The Quiet Lamb su primer trabajo largo digno de ser considerado.

Y la osadía no acaba aquí. La banda británica se atreve con canciones en formato acústico como Long Grass o Homecoming y con baladas al piano como Moss Giant. Definitivamente alguno debe haberse equivocado poniendo las etiquetas.

Más cercano al art-rock que a las canciones extremas de Godspeed You! o A Silver Mt. Zion, pero sin menospreciar la fuerza de una buena guitarra o de un ritmo potente, The Quiet Lamb es un disco oscuro, hilado a mano. Como en la trilogía que cierra el disco, sinónimo de elaboración sinfónica, de pretensiones de un grupo novel, que quiere hacer algo más que simple post-rock. Pura épica instrumental durante más de veinte minutos que, junto a los diecisiete de Condor and River, se convierten en la punta de lanza de este debut. Literalmente.

Una vez sufrido el ataque, podemos volver a las clásicas tentaciones y ponernos a enumerar filiaciones e influencias de este primer disco de Her Name Is Calla. O podemos dejarnos envolver por sus voces corales, por sus acordes sueltos, por los bucles de vientos y metales y los silencios que hablan más que callan. En definitiva, una propuesta arriesgada, difícil de encajar con la primera escucha. Quizás demasiado.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10

Escrito por
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