HA HA TONKA – DEATH OF A DECADE

HA HA TONKA - DEATH OF A DECADEAhora que Kings Of Leon son incapaces de quitarse el “sanbenito” de ‘grupo de estadio’, son muchas las bandas destinadas a llenar su hueco en el indie-rock de raíces sureñas. Hace unos años, Ha Ha Tonka parecían los más firmes candidatos a cumplir este guión, sobre todo con Buckle in The Bible Belt, el disco que les abrió las puertas de la crítica especializada. Hasta la voz de su cantante se asomaba, a ratos, a ese deje sureño que tanto ha explotado Caleb Followill en los últimos discos de Kings of Leon.

Sin embargo, la continuación (Novel Sounds of The Nouveau South) anunciaba la intención de los de Springfield de tomar una senda diferente a la de los ‘leones de Nashville’. Un camino, en parte, contrario, que iba desde los ecos de estadio hasta la taberna, una propuesta que los situaba más cerca del sonido sosegado de grupos como My Morning Jacket o los recién encumbrados Band Of Horses.

Ahora que llega Death of a Decade, nadie diría que los norteamericanos han pisado la arena del desierto en su vida. Más bien, parecen haberse refugiado en su vieja cabaña en el Estado de Missouri, por el que pasan las canciones alegres del medio-este norteamericano. Folk-rock sencillo, de raíces. A ratos, la banda sonora de un western de título fronterizo (Jesusita), a ratos una tonadilla feliz de saloon (Westward Bound, Lonely Fortunes). Como si de un viaje por los rápidos del gran río Mississippi, el disco visita el folk de llanero solitario (Hide It Well), de carretera y manta a lomos de un caballo, de fiesta del country y y el baile (Made example of, Problem Solver).

Con una mezcla eminentemente acústica, apenas un par de veces se asoman las guitarras eléctricas a Death of a Decade, momento que aprovechan los chicos de Springfield para mostrar sus cartas, acercando su propuesta al sonido de grandes bandas del rock americano como R.E.M., uno de sus referentes musicales más claros. Canciones como la que da título al LP ganan ese lado oscuro, ese sonido que vence con cada escucha. Hasta terminar con su versión más potente en The Humorist, canción destinada desde el principio a triunfar en los conciertos de Ha Ha Tonka.

Vive la americana actual un momento de esplendor de la voz arenosa y trabajada. A los cantantes de los ya mencionados Band of Horses o My Morning Jacket, habría que unir las de John Mccauley (Deer Tick) o Pete Quirk (The Cave Singers), por poner sólo un par de ejemplos recientes. Voces con personalidad a las que se une desde hoy Brian Roberts, cantante de Ha Ha Tonka, que con cada nueva entrega ha ido ganando en profundidad y potencia, sin tapar por ello el excelente trabajo de una banda perfectamente conjuntada, después de cuatro LPs en su haber.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10