GRAHAM COXON – A+E

Gracias, muchas gracias. Gracias por entender que todas las canciones hablan de amor sin saber que ya no existe y por no incluir melodramas románticos en un disco, gracias por entender el mundo actual y crear un disco, en palabras del autor: “frío, duro y descarnado”, gracias por no adulterar un producto para ganar más presencia comercial e infinitas gracias al pop británico por crear esas tensiones creativas entre los genios de sus bandas.

En las islas tienen por costumbre que sus bandas mas célebres acaben estallando a través de los egos de sus divos: los Gallagher, Lennon vs. McCartney o Albarn vs. Coxon. Este último se puede unir a su vez al grupo encabezado por Ringo Starr. Genios eclipsados por rostros más reconocibles en sus bandas y cuyo trabajo en solitario les da mil patadas sin ningún reconocimiento popular ni mercantil. Graham Coxon es un tipo que de música sabe bastante, ni él mismo creo que se acuerde de la infinidad de instrumentos que controla a la perfección y si a eso unimos su buen gusto y su honradez artística, estamos ante un talento incomprendido que con otra cara y otro nombre estaría marcando tendencias y recopilando portadas del Rockdelux.

Pero volvemos al mundo real y nos encontramos con un disco que pasará desapercibido pero que, cuando escuchas con inteligencia, te das cuenta de que es el camino por el que debe seguir la música sino quiere apartarse de lo pasa en el mundo. Y la música es fiel reflejo del sentir de la calle. Coxon con su trabajo nos sumerge en un mundo oscuro pero conocido. Sintetizadores clásicos y sonidos “a lo Kinks” con ese toque pesimista de lo que estamos viviendo. En fin, una obra maestra que no ha necesitado post-producción. Su sonido sucio es tan natural que contrasta con la purpurina de los discos lanzados en el siglo XXI. Un trabajo artesanal, de talento puro, de: “Hey, estoy aquí y me la suda – con perdón- lo que ese seboso crítico va a decir de mí”. Un ejercicio de personalidad al alcance de muy pocos.

El disco es una maravilla de “sonidos perversos” que empieza con el tema más interesante y más completo del álbum; Advice, un revival sesentero remodelado para los oídos más actuales. El tracklist de A+E avanza en un caos ordenado a través del rock y del pop más clásico. El tema popie más evidente es Seven Naked Valleys, un tema que combina oscuridad y la luz de los Beatles más optimistas, pero yo personalmente me quedaría con Running For Your Life, un tema cuya distorsión nos recuerda a épocas en la que los músicos hacían las cosas bien. Y hacer las cosas bien ya no está de moda ni bien visto. Esta amalgama de buenas intenciones se completa con temas psicóticos como Bah Singer o The Truth en los que por fin un artista desnuda su esquizofrenia creativa. Y para que no haya nadie descontento; los amantes de la percusión se enamorarán de City Hall, un tema con una batería estridente y poderosa que llena tu habitación de energía y rabia.

Pocas veces te encuentras con un disco tan bien rematado, con el mérito añadido de ese sonido sucio que le convierte en una rareza preciosista y que, en el fondo, su mayor mérito se resume en que es un disco placentero para tus oídos. Te costará encontrarlo en las estanterías de tu tienda de discos, pero recuerda que eso siempre pasa con los LP´s buenos. Y este es de los que destruyen muchos de los tópicos que aceptamos de la música actual. Es complicado encontrar a un músico que nos trate, musicalmente hablando, con respeto, por lo que no dejes pasar la oportunidad de escuchar una delicatessen como esta. Sólo espero que mi siguiente crítica sea de un buen disco porque el listón del señor Coxon y su A+E va a ser difícil de superar.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 9.5/10