Forest Swords – Compassion

Nuestra puntuación

8

Matthew Barnes ha llevado, desde que comenzase a hacer música, un proceso bastante lento. Entre el EP que le dio a conocer y su disco debut pasaron tres años. Y desde el genial Engravings de 2013 hasta este Compassion, hemos tenido que esperar otros cuatro. El si ha sido en vano o no, no es especialmente discutible. Forest Swords vuelve a traernos un disco de aires oscuros y ambientes tribales, aleados con más sonidos vocales y ediciones que nunca. Sin embargo, esta nueva imagen de su música que nos trae el británico, suena mucho más ensamblada y menos artificial que en sus anteriores trabajos.

El concepto del álbum, según palabras del propio Barnes, gira en torno a las “fake news” y a la comunicación, generando también esa sensación de imprecisión u ocultamiento a través de su música. Aunque esta intención sea difícil de adivinar a priori, sí que permanece intacta la mezcolanza entre recursos contemporáneos, estructuras pausadas, y música ancestral. Así la capacidad evocadora de su discografía no se ve puesta en entredicho, a pesar de que Compassion no sea un disco en el que arriesgue demasiado.

Con unas reverberaciones y unos retoques exquisitos en instrumentación clásica, el nuevo LP del de Liverpool recuerda a trabajos recientes de artistas desde William Basinski hasta coetáneos de la talla de The Haxan Cloak o Holy Other (curiosamente otros dos de los que se lleva mucho esperando una nueva referencia discográfica). Este perfeccionamiento en la técnica sonora se ve en cortes como Border Margin Barrier, que contiene en poco tiempo sonoridades de lo más innovadoras con voces de ópera o cuerdas orquestales perfectamente tratadas. También en su nuevo álbum Barnes ha sido capaz de desprenderse un poco de su herramienta más peligrosa. Mientras que en Engravings las canciones se construían constantemente por añadidura o retirada de loops, en Compassion las composiciones son más impredecibles e complejas. Esto beneficia a retirar el poco aire amateur que pudiera quedarle al tipo de producción que requiere la música de Forest Swords.

Aunque el resultado al completo parece ligeramente inferior al del debut, Compassion es un álbum más compacto y coherente que ningún otro trabajo de Barnes. El viaje oscuro y misterioso que nos propone por parajes ancestrales y selváticos conecta perfectamente con un oyente menos acostumbrado a este tipo de música, gracias a los arreglos vocales y a la instrumentación occidental. Otro ejemplo clave de esto es Vandalism, que además de contener todos los aciertos en los que hemos reiterado anteriormente, tiene un sintetizador casi futurista que se alea con otras texturas más tradicionales.

Así Forest Swords ha logrado crear un vínculo coherente -y sobre todo atractivo- entre su sonido previo y sus nuevos recursos, cada vez más exuberantes. Aunque no estemos hablando de un trabajo que rompe moldes ni lleva un paso más allá la electrónica, desde luego Compassion es un ejercicio maduro, inteligente y que merece la pena escuchar. Forest Swords se desbanca así como una de las figuras más interesantes de la electrónica que va a girar este año, y además tendremos la oportunidad de verle en nuestro país.