FOALS – HOLY FIRE

Si esperas objetividad en estas líneas, no pierdas el tiempo leyendo. Nos gusta Foals. Si me preguntas el por qué, me vendría a la cabeza una verdadera navaja suiza -no una de esas burdas copias de tienda de souvenir-. Atemporal y funcional aunque estética y ante todo útil en todas las ocasiones en las que la precises. Foals es una navaja suiza musical de la que se desprenden las bases de la actual sociedad: eclecticismo, ganas de experimentar nuevas tendencias musicales y nostalgia de tiempos pasados. Una deliciosa bocanada de aire fresco en medio de un desierto. Cuando algo es difícil de etiquetar ten en cuenta, amigo mío, que es bueno. No cabe duda, nos gusta Foals.

 

Es complicado definir en un género o en un concepto a Holy Fire. Amalgama de intensas influencias sutilmente adornadas o escondidas según avanza el tracklist. Rock, Pop, Indie, Post-Punk, Afro-Indie… Elige un estado de ánimo y en el disco encontrarás el tema apropiado. Y aunque todo ello produce una falsa ilusión de peligrosa anarquía musical, resulta ser todo lo contrario. Un todo armónico, con vida propia que crece y renace a cada tema. Una delicia descubrir que nos depara la siguiente canción.

 

Y todo comienza con un Prelude como si de una buena ópera se tratase. Una manera de titular que te aconseja sentarte en el palco, ojear el libreto y esperar a que afine la orquesta. La obra se abre con una pieza ¿instrumental? Voces distorsionadas de fondo en medio de una atmósfera densa que evoca un rock progresivo de vanguardia con muchos y bonitos adornos electrónicos. Te advierte de que viene Inhaler. Un tema con algún guiño al primer Radiohead, con ciertos toques exóticos que nos recuerdan a aquellos ochenta donde lo extraño y lo diferencial era lo que marcaba la pauta. Un auténtico hit con una estruendosa percusión y una armonía distópica, casi apocalíptica reflejada mediante accesos a distorsión aparentemente descontrolada que conforman un compendio de lo que  es el rock de vanguardia.

 

El LP continúa con My number o el sintetizador al servicio de tus oídos. Una pieza de coleccionista con tintes pop. Es como si le hubieran dado anfetaminas a Genesis. Melodía adornada hasta el exceso que llena de elegancia tu habitación. Por su parte, Bad habit es el tema más oscuro de este Holy Fire, con una puesta en escena mas ruda. Un viaje intimista de nostalgia y arrepentimiento. Everytime cambia el enfoque de su tema predecesor y se adentra en la oscuridad brillante del post-punk. Aunque suene extraño, el tema que me ha cautivado es el de ritmo más lento: Late night. Balada de pop electrónico para apagar luces y seducir, si es que te queda alguien a quien seducir. Te sumerge en un estado zen musical sin pulsiones interiores ni perturbaciones exteriores. Sin nada en la cabeza durante poco más de cinco minutos. Gracias por la paz mental.

 

Out of the woods ofrece un gran trabajo de post-producción y un ejercicio de honradez estilística. Se nota que Foals es un grupo indie porque cuando ejerce como tal lo borda y éste es un buen ejemplo de ello con xilófonos adornando lo ya adornado y sublimando una pieza cuya percusión tribal le confiere un encanto exótico único. Milk and black spiders y Stepson son otras dos piezas para tu tracklist de ligues de una noche. Sensualidad y elegancia a tu servicio. Y para los enamorados del blues te encontrarás con la maravillosa sorpresa de Providence. Un blues acelerado y matizado para oídos actuales, con una inspiración divina en la mesa de mezclas  y una sintonía perfecta entre percusión, voz, guitarra y sintetizador. Merece varias escuchas para captar todos los matices musicales que encierra. Y para cerrar este incunable: Moon. Un tema pseudoinstrumental del estilo de Prelude. Ésta última será la siguiente canción que escucharás porque te apetecerá volver a empezar el álbum una y otra vez.

 

Poco se puede decir de un disco como Holy Fire. Un LP que te mantiene en vilo en cada tema, que no se encasilla, que salta de género de manera sutil constantemente. Un estilo propio elegante y refinado que sitúa a Foals en el comienzo de una carrera que, por justicia, debería situarles en la cima del Indie. Si decides sabiamente rascarte el bolsillo pero no te gusta el álbum, te invitamos a no visitarnos más.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 9/10