ELBOW – THE TAKE OFF AND LANDING OF EVERYTHING

Alguna vez Elbow jugó con la variedad en sus canciones, con un rock alternativo menos sensible que lo que nos presenta ahora, que lleva mostrándonos desde algunos temas de The Seldom Seen Kids (2008), y que definitivamente se convirtió en la etiqueta de la banda británica con Build a Rocket Boys! hace tres años.

Este álbum no va a estar definido por las innovaciones, no va a darnos pistas de una evolución, y no vas a tener la sensación de escuchar algo nuevo por mucho que lo veas al lado del cartel de Novedades: es un trabajo para mantenerse en la línea, para sostenerse en la comodidad del sonido que ya les caracteriza.

La sensibilidad vuelve a ser la carga del diez pistas, que se va a percibir en los vocales de un Guy Garvey afectivo y un instrumental que se sirve de la delicadeza. Aunque Elbow no haya descubierto América con este The Take Off and Landing of Everything (Fiction Records / Concord Records), eso no significa que no esté muy bien construido tema a tema. Al contextualizar con la carrera de la banda, sí es verdad que el álbum no nos trae un movimiento en el estilo, pero es un larga duración redondo y bien trabajado desde la experiencia y las entrañas de Garvey.

Y precisamente del interior del frontman de la banda británica salen las letras de este álbum, bastante influenciadas por la ruptura con su novia (esa que siempre pensamos que va a ser la última y que duele más) y sus meses viviendo en Nueva York. El revitalizarse con los cambios, tanto cuando nos movemos (The Take Off) como cuando nos asentamos (And Landing) finalmente, van a ser el everything al que la parte lírica de los temas nos va a dirigir.

Si por algo se va a caracterizar este disco, además del sosiego habitual, va ser por la armonía y por la luminosidad de las melodías, a las que la voz de Garvey parece adaptarse perfectamente y suena algo menos grave que en anteriores trabajos. Este conjunto de un instrumental acertadamente fundido entre sí y con los vocales bien podría definirse como paz a los oídos desde el primer momento en que pulsas el botón del play.

Vamos a pulsar el botón del play. This Blue World va a sonar, a ser la primera muestra de la claridad general del álbum, y a hacer que te quedes para escuchar el resto. Temas como Honey Sun o My Sad Captains van a mantener esa celestialidad, mientras que otros como Charge o Fly Boy Blue / Lunnette juegan en un tono mucho más sugerente. Pero al fin y al cabo, como ocurre en el single y carta de presentación del disco New York Morning, así como en la canción que da nombre al diez pistas, todas se van a ver arrastradas a la luminosidad que envuelve el sonido. Incluso The Blanket of Night, que pretende un cierre más oscuro, arroja luz en ciertos momentos.

En conclusión tenemos el mejor álbum de esta faceta más calmada en la que parecen haberse detenido, y probablemente el mejor de su carrera, porque no se puede negar que realmente The Take Off And Landing Of Everything es lo que mejor se les da a los británicos. Sin embargo, a pesar de ser un trabajo muy bien cimentado, Elbow se pierde lo magnífico de experimentar: guste o no guste, has hecho algo diferente.

NOTA CRAZYMINDS: 7/10

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