Él Mato a Un Policía Motorizado – La Síntesis O’konor

Nuestra puntuación

8

7

Él Mató a Un Policía Motorizado es de esas bandas que, si la conociste hace poco, te hace pensar cómo pudiste perdértela tanto tiempo. La banda apareció por el año 2003 en la ciudad de La Plata, Argentina. Podríamos decir que surge casi en medio de la crisis del país irrumpiendo en la escena como punta de lanza de una ola de nuevos grupos independientes alternativos. Como muchas agrupaciones del momento, surgen como herederos del indie rock de finales los ’90, al que suman la distorsión del punk y letras simples nutridas de imágenes del cine clase B y escenarios bizarros.

Casi diez años dándole al mundo hermosos discos, esta vez nos traen un nuevo álbum llamado La Síntesis O’konor, con el que nos dan varias agradables sorpresas. En primer lugar un gran salto de calidad en el sonido. El disco grabado en los estudios Sonic Ranch en Texas, Estados Unidos, presenta una sonoridad más compleja y profunda que sus trabajos anteriores, saliéndose del típico “sonido garage” hacia uno más elaborado. Detalles como el uso de sintetizadores, una percusión más variada y guitarras esmeradas, los alejan un poco del ruido que caracterizaba sus producciones.

A nivel global este trabajo se destaca por el cuidado de los detalles y pequeños arreglos, producto del cambio compositivo que atraviesa. A medida que avanza el disco se puede sentir claramente como la banda se va transformando aunque (y por suerte) sin perder su identidad. La voz de Santiago Motorizado también acompaña este crecimiento sonando más clara y con un enorme protagonismo para que podamos disfrutar de otra sorpresa del disco: las letras.

Hablemos de las letras: cargadas de sensibilidad y sencillez, la banda se la juega con una lírica intimista. Podemos decir que es un disco que transita por emociones hermosas y horrorosas con las que es muy difícil no engancharse o identificarse. Arranca el primer track y Santiago canta: “Ah, paso todo el día pensando en vos /Ah, ¿qué hay de malo en todo esto?/ Ah, paso todo el día pensando en vos/ Ah, vos pensás que pierdo el tiempo/ Perdón si estoy de nuevo acá /Pensé que habías preguntado por mí/ Me gusta estar de nuevo acá/ Aunque no hayas preguntado por mí”. Y como si esto fuera poco El Tesoro, esta gran primera canción, termina con el cantante repitiendo la frase “La depresión sin épica…” que queda resonando en nuestra mente y anuncia que esta vez, en serio, nos van a hablar de amor.

Otra joya de este trabajo es la oscura paranoia de Ahora Imagino Que, con guitarras furiosas que acompañan la locura del vocalista que nos dice: “Ahora imagino que/ Un amigo me está traicionando/ Ahora imagino que/Extrañas sombras siguen mis pasos/ Quiero enfrentarme a todos/ No me importa.” El tema que vas a querer escuchar en tu próxima ruptura amorosa.

Podríamos mencionar varias canciones como La noche eterna, que con una melodía dulce, trabajada con pequeños arreglos de sintetizadores ,nos canta “Dame algo esta noche/Esta noche es especial /Voy a recorrer tu casa/En la oscuridad”, o Destrucción, una canción que va ganando intensidad a lo largo de su desarrollo, llegando al mayor punto de tensión en su estribillo en el que, junto a un potente riff de guitarra ,nos repite como un mantra “Y todo lo que digas me destruye/ No me importa si está bien o está mal”. Y así tantas otras porque es un disco que está lleno de buenos tracks. Él Mató a Un Policía Motorizado creció y se nota. Este trabajo es una síntesis de sonido de calidad y buenas letras, sin dejar de lado las características musicales que le otorgan identidad a la banda.