EFTERKLANG – PIRAMIDA

EFTERKLANGNo vamos a cuestionar la elegancia ni sobriedad de Efterklang, pues ya han demostrado con creces a lo largo de su trayectoria que saben poner cuidado a la forma. Tampoco queremos quitarle mérito a su capacidad de reinventarse y llegar a un nivel diferente de experimentación en cada disco. No, esta vez es una cuestión de feeling. Piramida, el nuevo trabajo de los daneses no nos seduce. Vaya, que nos deja indiferentes los oídos, salvo –eso sí-alguna curiosa excepción.

Pero vamos a explicarnos mejor. La geométrica música de Efterklang se pierde esta vez en atmósferas densas y oscuras muy bien conseguidas – consecuencia probable de su viaje a un pequeño pueblo minero donde recogieron muestras de diferentes sonidos que después utilizaron en su grabación- pero esta migración sonora no es algo que podamos tomar por novedoso. De hecho, es imposible no tener alguna reminiscencia con Sigur Ros, sobre todo en el aspecto envolvente y pulcro, que se nota cuidado al milímetro. Sus temas están a medio camino entre la pura música ambiental y la melódica, pero sin llegar a ningún puerto. Piramida cuenta en definitiva con un abanico de variopintos sonidos…que se pierden en la más absoluta nada. Ni siquiera la monocorde y fantasmal voz de Casper Clausen, el vocalista – imposible no resistirse al juego de palabras-consigue hacerlos despegar. El minimalismo está bien, hasta cuando resulta aburrido y la falta de fondo se excusa con pragmatismo. El disco resulta monótono como el croar de una rana platanera.

Y aún así reconocemos que escuchas canciones como Hollow Mountain o Apples, y te resulta un sonido interesante. Post-Rock, dicen. Pues debe molar. Pero se va alargando y el tono no cambia, como una línea plana de encefalograma. Ciertos cambios se perciben ya hacia el final, con Black Summer con sus coros orquestales de fondo y una desencajante Between The Walls que deja entrever un curioso acercamiento a los ritmos funk. Una serie de sonidos dispares, esparcidos por el universo, de forma que nunca sabes qué es lo que te vas a encontrar en cada canción. En Dreams Today nos sentiremos caminando bajo la nieve en algún país del norte de Europa. En Monument, sin embargo, es posible que se hayan gastado las pilas y por eso parece que nunca arranca…con una línea muy tenue que se va deshaciendo hasta que el disco se da por terminado.

Analizándolo todo, nos damos cuenta del trabajo que conlleva una producción como Piramida, dónde además de reunir diferentes sonidos tan complejos como mariposas en red, hace falta un buen equipo de edición posterior que de forma a dicho caos. Por ese lado, entendemos que la crítica puede posicionarse de forma muy positiva, pues sospechamos que este puede ser uno de esas obras que divida a público y juez. Nosotros por nuestra parte y sintiéndolo mucho, le damos un pequeño plantón. El amor es complicado y Piramida no ha llenado nuestro estómago de suficientes mariposas.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 5/10