EELS – WONDERFUL, GLORIOUS

Mark Oliver Everett nos presenta, de la mano de Eels, su décimo álbum. Y es que parecía que tras esa vorágine creativa que le llevó a lanzar tres álbumes en solamente dos años (Hombre Lobo, End Times y Tomorrow Morning) entre 2009 y 2010, había tocado a su fin. Nada más lejos de la realidad.

Si bien esos trabajos supusieron un desconcierto en cuanto a qué podía ser su nuevo rumbo, ya que nos ofrecía folk, rock y electrónica en un modo comedido, ahora en Wonderful, Glorious nos deleita de nuevo con un álbum clásico, pero clásico al estilo Eels, con canciones garageras como Bombs Away, e incluso hasta cierto punto oscura, pero muy de la mano de lo que podíamos esperar de él. Ese Eels de los noventa, del que nos enamoramos.

Kinda Fuzzy, siguiente corte, representa ese sonido más antiguo de Eels, que guarda un guiño a lo electrónico, especialmente en la batería, y de ritmo fresco y rápido por momentos. Gusta de primeras. Son dos temas de fácil apertura para un trabajo. Enganchan sin más concesiones. No necesitan excesivas escuchas. Aunque si algo ha demostrado Mr.E es controlar los medios tiempos, baladas americanas del lejano oeste, y aquí no es una excepción, y queda en evidencia en Accident Prone o On The Rope entre otras, donde la guitarra y la voz de Mark marcan el tempo necesario dentro de un intimismo que si ya es conocido, es agradable de volver a recordar en Eels.

A medida que avanzan las canciones da la sensación de que, lejos de entrar en una espiral de creación de trabajos como hizo hace poco, ahora ha meditado, ha parado durante un momento y ha decidido poner en un trabajo lo mejor de lo mejor, y tratándose de Eels, el resultado es muy bueno. Riffs guitarreros para Peach Blossom o New Alphabet, pasando por el soul-pop del tema que cierra el disco, con mismo nombre que este último. Alegría incontenida, básicamente es eso Wonderful, Glorious.

No defrauda, y da la sensación de haber sido un álbum con muchas horas de trabajo detrás, pulcro, de sonido muy definido y de fácil entrega. Que necesitaba un disco así para reafirmarse, era evidente; que quizá muchos ya sabíamos lo que podía venir si él se lo proponía, era sencillo de imaginar.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10