DROPKICK MURPHYS – 11 SHORT STORIES OF PAIN AND GLORY

Nuestra puntuación

5

11 Short Stories of Pain & Glory es el noveno trabajo de la banda de rock folk irlandés Dropkick Murphys. Su estilo es uno que no se consigue tan sólo utilizando una gran variedad de instrumentos folclóricos, sino en el que se han ganado un hueco por dejarse influenciar por la música tradicional irlandesa.

El concepto de este nuevo disco es claro, y la banda nos lo dice en el propio título; son 11 historias, algunas de ellas personales, que giran en torno a la juventud, la soledad y las drogas. Sin embargo, el álbum es la misma fórmula de siempre, en lo que a sonido se refiere. Es energético, en alguna ocasión algo melancólico, y con estribillos y lemas pegadizos gracias a sus melodías irlandesas. Con canciones como Rebels With a Cause se puede apreciar una búsqueda del grupo por un sonido nuevo sin abandonar su esencia; y con la versión de You’ll Never Walk Alone, que ya se están haciendo mayores, y tienen ganas de contarnos historias con moraleja. Aunque esto no es algo necesariamente bueno: la fórmula cansa en el propio trabajo, y esa búsqueda por un sonido nuevo se queda en tierra de nadie. Además, la producción del disco no le hace ninguna justicia. Me explico: las guitarras tienen un sonido muy cercano y cálido, que aporta mucho al sonido de la batería y el bajo y se entiende con los instrumentos celtas. El problema yace en la voz, ronca pero fría, que no pega en el conjunto, y los sonidos de acople de guitarra, como por ejemplo en Kicked To The Curb, que ensucian toda la mezcla en vez de darle un toque rockero.

Obviamente, no todo es malo en el LP. Líricamente, el álbum cumple. Quizás no se pueda destacar ninguna estrofa, ni frase, pero tampoco es estrictamente necesario en un trabajo de este estilo, y al final consiguen que termines cantando sus estribillos en temas como, por ejemplo, First Class Loser. The Lonesome Boatman, tema que abre el álbum, es quizás, el mejor; está bien construida, y sin letra alguna, con una instrumental acompañada de unos coros, nos presenta uno de los temas centrales y que he nombrado anteriormente: la soledad. Paying My Way suena interesante también, tratando la superación y la amistad.

No quiero finalizar la reseña con una mala impresión. Aunque pueda parecer todo lo contrario, no es un mal disco ni mucho menos, es disfrutable, y su sonido celta irlandés le ayuda a que queramos escucharlo un par de veces, e incluso cantar algunas de sus letras, como he mencionado anteriormente. En definitiva, 11 Short Stories of Pain & Glory es lo que cualquier álbum de Droptick Murphys, una serie de energéticas cantinelas de taberna que nos cuentan distintas historias.