DINOSAUR PILE-UP – GROWING PAINS

DINOSAUR PILE-UP - GROWING PAINSEl trío sorprendentemente (ahora explico el por qué) de origen británico formado por Matt Bigland, Tom Dunford y Steve Wilson ha empezado ruidosa, rockera y guitarreramente a lo grande en su primer LP. En una primera oída, no se puede evitar pensar en los Foo Fighters, al menos en su primer disco, Foo Fighters (1995), y cuando vemos que son tres, que el cantante es rubio y que el batería tiene el pelo largo, rozando lo subliminal, a los que crecimos con Nirvana, inevitable que nuestro cerebro se vaya para allá. Y éste es el motivo de incluir la palabra sorprendentemente: no sé si es que siempre he hecho una distinción demasiado radical entre grupos británicos y americanos (casi siempre acertaba), si la influencia de éstos ha sido demasiada o si esto es una consecuencia más de la globalización y estamos todos ya en el mismo saco, pero es extraño que un grupo inglés suene así. Eso sí, ni bueno, ni malo. Estaba convencida de que a estas alturas lo que se llevaba era el rock bailable y que lo que se aproximaba, para bien o para mal, era el heavy que tanto sonó en los ochenta, ese, el más puro, no los Europe o Bon Jovi de los noventa, y van y aparecen estos con un disco que hace disfrutar lo suyo, para qué negarlo, sin tener nada que ver con todas estas moderneces, ¡oh, qué deliciosamente atrevidos!

Bien, una vez tenemos claro, clarísimo, el estilo, rock’n’roll a lo grunge de los 90, podríamos decir, totalmente fuera de las tendencias más en boga en la actualidad, pasemos a calificar la manera que tienen que hacerlo y su calidad. Sí, son buenos, y la mayoría de las canciones también lo son. A destacar Mona Lisa (con el vídeoclip incluído, gracioso, divertido, a ver si Matt llega al nivel como actor de Dave Grohl, difícil, difícil), Birds and Planes y Barce-Loner, imposible no arrancar mejor. Algunas otras con alguna reminiscencia más clásica como Never That Together, Broken Knee, Maybe It’s You, también estupendas. Algo más diferente a las demás, aunque no mucho, encontramos a Traynor, una de mis favoritas. Alguna tranquila para desengrasar, aunque luego las guitarras vuelvan a explotar, más melancólicas ellas, en Hey You, Sin embargo, y no sé si es porque sus influencias antes mencionadas pesan demasiado en mi mente porque han ocupado horas y horas de mis oídos juveniles y eso no es moco de pavo, no puedo evitar pensar en reminiscencias demasiado cercanas en algunos temas; My Rock’n’Roll, o Hey Man (Home Your Ruin), muy, muy parecidas a alguna de Nirvana, en concreto Heart-Shaped Box. Honestamente, no es ningún problema que suenen tan similares, hace demasiado tiempo que no me ponía a re-escucharlos, tanto a los Foo Fighters como a Nirvana, pero la huella que dejaron en mis tímpanos, imagino como a muchísima gente de mi generación, fue tan grande que no es posible escapar de esta referencia.

Vale que lo que tienen por debajo estos Dinosaur es muy evidente, que el estilo está totalmente definido y marcado, pero no hay que olvidar que no es tan fácil hacerlo bien y con buenas melodías, requisito fundamental que ellos cumplen a la perfección. No creo que sea uno de los mejores discos del momento, pero está muy, pero que muy bien. El inconveniente relativo este del déjà vú (mejor llamarlo déjà-ecouté) no es tan terrible; a los que nos gustó, nos complace re-oírlo, aunque no voy a negar que el placer tardaría más en terminar si se tratara de una obra más innovadora, es decir, es posible que no envejezca muy bien. Como ya sabemos, hay gente que se pasa toda la vida escuchando el mismo estilo de música, y si nos fiamos en lo bien hecha que está, como ya mencionamos, y a esto añadimos su calidad, innegable; estos chicos están muy bien. Desde luego, fuerza, potencia y ganas parece que no les faltan.

Ya puestos, inevitable mencionar la portada, incomprensible que en ella sólo aparezca Matt Bigland con una guitarra setentera como ella sola, a modo de un guitarrista que hace su primer disco melódico. Supongo que algo de ironía habrá en ella, pero no entiendo porque le resto del grupo han sido obviados, pobres, con lo bien que tocan. Añadir su juventud, todos en la veintena, gran mérito, y el tiempo que tienen por delante para evolucionar y encontrar cosas nuevas, sorprendernos y engancharnos de nuevo. Personalmente, les deseo lo mejor, y es que, a parte de tenerme animada pseudo-nostálgicamente, me han caído bien. A ver por donde deambulan musicalmente en el futuro.