Death From Above 1979 – Outrage Is Now!

Nuestra puntuación

8

Death From Above 1979 han vuelto para quedarse. Después de la disolución de la banda en 2006, han regresado con el álbum Outrage! Is Now y no tiene pinta de que vayan a desaparecer del mapa de nuevo. Muchos han calificado de su disolución como uno de los mayores errores que ha cometido la banda, ya que por esa época estaban marcando tendencia, sobre todo para muchas agrupaciones del momento.

Ya lo anunciaron como un auténtico milagro, y es que tras su poco esperada actuación en el festival de Coachella de 2011, grabaron su primer disco después de su separación, The Physical World que vio la luz en 2014. Ahora en 2017 nos vuelven a sorprender con este nuevo trabajo, cuya llegada fue todo un secreto hasta tres semanas antes del lanzamiento. Outrage! Is Now vio la luz el pasado 8 de septiembre en todas las plataformas digitales y formato físico. El disco abre con Nomad, empieza fuerte con el primer tema. Una guitarra gruñona y sucia da comienzo a la canción. La voz de Grainger con distorsión ya evolucionando en una doble voz que se te mete en el cuerpo. Tienen fuerza y lo quieren mostrar desde el principio.

El paso del tiempo no perdona pero ellos saben cómo solucionarlo, este trabajo tiene más fuerza que los anteriores, es un disco consciente de su edad actual y lo utilizan como un arma de creación masiva. Este LP nos ha regalado un toque más funk, incluso más cañero. Han pulido todos esos toques propios de su música. Con Freeze nos encontramos una melodía de teclados pegadiza, que compases después se suma una guitarra eléctrica dejando paso a la voz y calmando un poco el ambiente hasta el estribillo. Este pequeño leitmotiv hace de esta canción una melodía reconocible y casi imposible de olvidar, es puro gancho.

Con Caught Up parecía que las cosas se calmaban un poco más, una voz muy limpia casi sin distorsiones. Pero poco dura la calma, la segunda mitad de la canción sube el volumen al cien y comienzan los gritos. Si estuviéramos en su directo este sería el momento idóneo para romper el escenario con el público saltando hasta dejarse los pies. Pero es que ninguna de las canciones del disco nos dejan ni medio segundo para coger aire y seguir saltando al ritmo de sus guitarras. Ni si quiera la canción lenta por excelencia que la mayoría de los discos suelen tener. Aquí nada de ello existe, estamos en un éxtasis de Death From Above 1979, no les van a parar.

El LP cierra con Holy Books y podríamos decir que es de las más cañeras, incluso, de las diez que componen este trabajo. El tema finaliza con la voz principal convertida en coros para darle más fuerza y una batería muy ruidosa, parece que nos incitan a que reescuchemos el disco de nuevo en forma de bucle.

Nada se sabe del futuro de esta banda y es mejor disfrutar cada pedazo de canción de este disco antes de saber si existe un futuro juntos o no. Lo que sí se sabe es que este disco ha matizado todos esos toques propios de la formación y ahora están más que pulidos. El paso del tiempo está haciendo de la banda un grupo más y más joven con ganas de romper.