CYMBALS EAT GUITARS – LENSES ALIEN

CYMBALS EAT GUITARS - LENSES ALIENHola, soy Lou Reed. Soy Lou Reed escribiendo una nota. Soy Lou Reed escribiendo una nota en 1973. Una nota sobre la Velvet Underground. Nico no estaba aún. Escribo una nota al margen. Al margen de todo, estábamos en el Café Bizarre. Vestía de negro. Cazadora de cuero negro. Camiseta negra y pantalones vaqueros negros. Soy Lou Reed y me visto como quiero. Pero vayamos a lo que escribí. A veces escribo. Soy un hombre poliédrico. Me pierdo. Escribí “Cymbals Eat Guitars”. Me refería al sonido. A la sensación de la música que hacíamos.

Y los señores Joseph D´Agostino (cantante y guitarra), Mathew Miller(batería), Matt Whipple (bajo y coros) y Brian Hamilton (teclados y coros) han cogido mi nota y la han usado. La han usado para dar nombre a un grupo. De las cosas que uno dice otros nombran grupos. Adiós, soy Lou Reed”.


Cymbals Eat Guitars parecen haber exorcizado el nombre de la Velvet y la anotación de Lou Reed en su nuevo trabajo Lenses Alien. Un exorcismo en cuanto a experimentación en las estructuras de las canciones, basadas en las guitarras y atmósferas. Los de Nueva York/Nueva Jersey recrudecen su propuesta al ruido blanco, dotando de más músculo el nuevo trabajo y dejando muy de lado el papel de los teclados.

Lenses Alien supone un gran cambio con respecto al muy valorado Why There Are Mountains (2009), caminando en ocasiones por territorios más propios del post rock, del grunge o del noise. Si bien es cierto que el disco contiene dos partes muy diferenciadas, bajando los tiempos a partir de Plainclothes, canción que acaba con Joseph D´Agostino desgañitándose estilo heavy, estilo metal. Recordemos en este punto que el disco ha pasado por las manos del mítico productor John Agnello (Sonic Youth, Dinosaur Jr.).

Dos años después de Why There Are Mountains (2009) se nota cierta madurez, se aparta el lo-fi, se juega con uptempos y downtempos, con las estructuras de la canción, se incluyen largas partes instrumentales y, definitivamente, las guitarras se comen a los platillos, al menos esta vez. Se abandonan las melodías pop y los teclados, como comentamos antes. Lo abandonan tanto que tienes que bucear mucho para averiguar que no han echado del grupo al teclista Brian Hamilton.

El trabajo empieza con los 8:32 minutos de Rifle Eyesight, una canción que empieza lenta, se adecua a un ritmo, a un estribillo, para luego romperse al minuto y medio. Romperse con juegos vocales, noise, timbales, notas discordantes de piano. Y de repente calmarse. Y volver a empezar.  Y volver a estallar. Una gran canción. Serán los momentos más desatados de Cymbals Eat Guitars. Le sigue Shore Points en una línea más tranquila, indie rock sin más, del bueno, de distorsión. Keep Me Waiting vuelven a desatarse por momentos con riffs y punteos de guitarras.

Plainclothing es para mí una de las canciones del disco. Supone un cambio en el LP. Empieza lenta, muy balada, muy sentida, para acabar desarrollándose por terrenos más noise. Podéis ver su versión en directo en este video: http://vimeo.com/7458212

Definitive Darkness supone el punto de inflexión del disco relajando los tiempos, dejando espacio a las armonías vocales, los sintes, pero permaneciendo las guitarras por encima. Otros ejemplos serían Another TugunskaThe Current, y Wavelengths, que sigue las estructuras anteriores, oscureciendo un poco el sonido y dejando partes vacías de sonido, sólo con la voz. Secret Family y Gary Condit imponen otro muro de ruido, de guitarras, sintetizadores modulares, teclados, bajo y batería. Jugando con las explosiones, con las subidas y bajadas. No siguiendo las estructuras normales de la canción. Acabando el disco llevando todo esto al fin. 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10