CONOR OBERST – SALUTATIONS

Nuestra puntuación

8

En octubre de 2016 Conor Oberst lanzó su álbum Ruminations. Inicialmente las canciones que se incluyeron en esedisco no eran más que las demos de lo que pretendía ser un proyecto mayor. La idea del artista era cantar esas canciones con una banda, pero a la productora musical le gustó el material y le sugirió que sacara dos discos complementarios, uno con las demos y otro más adelante con las versiones de la banda.

Oberst dijo en una entrevista que inicialmente pensó que sería una buena idea probar a hacer algo muy minimalista con Ruminations, pero que dudó porque no estaba convencido con la idea de sacar dos discos con las mismas canciones. Finalmente se convenció a hacerlo pensando que sería una experiencia interesante para los oyentes el escuchar primero los brutos de las canciones, y más adelante la manera en la que se pretendía hacerlas originalmente.

El experimento ha sido todo un éxito, dos álbumes merecedores de todos los halagos que han obtenido. Ruminations es un disco muy íntimo y personal que se revela como un proceso de introspección del artista, algo oscuro e intrigante. Ahora, con Salutations, Oberst comparte ese proceso con el resto del mundo. Las canciones pasan de ser una reflexión personal a un pensamiento común. De alguna forma ese paso de la simplicidad del primer álbum a algo más complejo es como un paso de la individualidad a lo colectivo. Si en Ruminations observábamos desde fuera, en Salutations se produce un acercamiento, el nuevo acompañamiento musical le da un toque de calidez al conjunto.

Para este proyecto el cantante cuenta con la colaboración de The Felice Brothers y de Jim Keltner, el batería que ha acompañado a artistas de la talla de Bob Dylan, Mick Jagger, Rufus Wainwright, Neil Young e incluso los trabajos en solitario de George Harrison, Ringo Starr y John LennonSalutations incluye 7 nuevas canciones, es un disco inspirador que consigue involucrarte emocionalmente, un álbum reflexivo, nostálgico y sincero que habla de arrepentimientos y errores humanos.

Una música sentimental que en ocasiones recuerda al Hate it here de Wilco, los Mad Sounds de Arctic Monkeys o el Pianoman de Billy Joel. Acudimos a Conor para que nos abrace, nos comprenda, y nos anime a seguir avanzando a través de historias con nombres propios que o bien son o bien parecen reales. Ídolos caídos, infidelidad, remordimientos, vencimiento, la inocencia perdida, o la felicidad como idea adicional son algunos de los temas que trata.

Otro álbum más para la colección de un artista que continúa fiel a si mismo y no decepciona. Un disco que desmiente que las segundas partes nunca fueron buenas y demuestra que se puede realizar un buen trabajo y ser innovador sin  necesidad de reinventarse por completo y perderse en el proceso.