COLD WAR KIDS – MINE IS YOURS

Los californianos vuelven con un disco más maduro, completo, que cuenta con canciones más estructuradas y construidas y letras más complejas que en sus dos discos anteriores, Robbers and Cowards y Loyalty to Loyalty. Sonidos pop-rock con claras influencias de blues enmarcan este tercer álbum de estudio.

Cold War Kids, que para la producción de Mine Is Yours han contado con la colaboración de Jacquire King, productor de artistas como Kings Of Leon o Tom Waits, aparecen como un grupo cuya evolución es lineal y ascendente, un grupo que busca hacer buena música sin pretensiones. Sin embargo, alejados totalmente de la experimentación sonora, Cold War Kids, se acercan, con este trabajo, al mainstream comercial, dejando un sabor neutro a su primera escucha, pero que va evolucionando a los largo de las escuchas a una media sonrisa.

No obstante, aunque Mine Is Yours no es un disco de grandes hits, cuenta con buenas canciones, que convencen desde la primera escucha, la coreable Mine Is Yours que da nombre al álbum, y que ya ha sido remezclada por Passion Pit y Yesayer, dándole tintes electrónicos y altamente bailables, es prueba de ello. Finally Begin, que aparece como un aliento esperanzador y luminoso, dinámica y naciente; Royal Blue, enredado entre punteos de guitarra; Sensitiv Kid, delirante, llena de bajos y coros a contratiempo y del perfecto uso del falsete vocal, dibujando agudos casi psicodélicos, o Louder Than Ever, con un sonido retardado y cambios rítmicos notables, son algunas de las canciones que dibujan este Mine Is Yours, conformándolo como un disco equilibrado y sereno, que no busca sorprender, sino que se entrega a la calidad de la música bien hecha, transparente y de sonidos llenos de sutileza y dulzura, así como de melodías arrítmicas y bajos profundos, que consiguen enmarcar la característica voz de Nathan Willett, que hila con una suavidad casi magnética, dibujando cada frase melódica de una manera natural y cristalina.

Definitivamente, aunque Mine Is Yours no aparecerá en las listas como uno de los discos de 2011, es un disco envolvente y cálido, que parece afianzar a Cold War Kids dentro de un registro más estable, y que aparece como la clara evolución entre sus dos discos anteriores.

Suban el volumen, y denle al play, comienza el viaje.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10