COLD CAVE – CHERISH THE LIGHT YEARS

COLD CAVE - CHERISH THE LIGHT YEARSHace pocos días teníamos noticias suyas, respectivas al estreno de un nuevo videoclip de la banda. El primer video correspondiente a uno de los temas del último disco Cherish The Light Years de este trío de Philadelphia. Y como en Crazyminds no lo habíamos analizado todavía, ésta no era sino la mejor excusa para detenernos a hacerlo. Y agarraos que vienen curvas. Porque lo nuevo de Cold Cave es como de alto voltaje y explosiona en cuanto pones el disco. El primer tema, profundo y enérgico, The Great Pan is Dead estalla desde el principio. Es una muy buena forma de comenzar y contentar a los fans de este grupo que hace dos años nos sorprendía fusionando electrónica con el indie más oscuro y tenebroso, en su disco de debut Love Comes Close de bases de electropop sombrío cargado de sintetizadores.

Pero el nuevo trabajo que presentan Cold Cave dista mucho de aquel primero. En Cherish The Light Years, la banda ha hecho muchos cabios, incluso demasiados opinarán algunos. Estamos ante un disco que se condensa en nueve temas y que nada tiene que ver con los veinte de Cremations. Como tampoco nada tiene que ver con el estilo que se reflejaba en él, ni por supuesto en su álbum de debut Love Comes Close. Y es que Cold Cave se presentan renovados, casi cambiados. Entre su primer disco y el nuevo…hay un abismo.

Los amantes de la electrónica marca de la casa y fans incondicionales de Cold Cave desde, y por, su primer disco, igual y muy seguramente echarán de menos algo más de ella en este nuevo trabajo. Pues el trío ha querido apostar por un sonido más cercano al rock, aparcando los sintetizadores y ha agarrando con fuerza las guitarras. Pero al igual que aquí quien escribe estas líneas no siente excesiva pasión, veneración o adoración por la electrónica y acepta el cambio sin peros, los amantes de ella y de los inicios del trío seguramente arruguen la nariz cuando oigan por primera vez lo que se esconde tras el Cherish The Light Years si no lo han hecho ya. Así pues, hecha la reflexión señores, entiendo en parte, su decepción.

Pero a los que no nos disgusta este ramalazo rockero y oscuro más White Lies que Crystal Castles, inspirado en Joy Division o New Order, a los que, con todo el respeto, ni siquiera rozan, y tantos otros que navegan por esta línea musical un poco saturada y a la que ahora se han querido subir los de Philadelphia con su nuevo trabajo, creo que pueden llegar a conquistarnos a base de escuchas, si antes no lo habían hecho. Pues aunque existen muchas bandas que se dedican a crear este tipo de sonidos, lo que encontramos en Cherish The Light Years no suena del todo mal, no daña al aparato auditivo. Comenzando por el primero de los temas The Great Pan is Dead. Tema bastante notable, enérgico y contundente. Como lo es también el que le sigue Pacing Around the Church que también pasea por esa línea de rock lóbrego con pinceladas de techno-pop ochentero. Y lo mismo pasa con Confetti. Así hasta llegar al final. Aunque, cabe apuntar, que en el ecuador del disco los amantes de la banda puede que respiren un poco aliviados cuando descubran en Icons of Summer o en Burning Sage que el ADN de Cold Cave sigue, aunque escondido en demasía en este álbum, impregnado en ellos y que pueden volver a hacer discos como el Love Comes Close en cualquier momento si se lo propusieran. Y es que en temas como Burning Sage los sintetizadores vuelven a jugar un papel más relevante que en los primeros temas de este nuevo trabajo del trío. A pesar de todo, a medida que rueda el disco da la impresión que Cold Cave pierden en intensidad y garra. Aun así, el tema con el que se despiden, Villains of the Moon, tema que nos invitaba a hablar de ellos, pues es el escogido para presentarse en sociedad en forma de videoclip, y así cuadramos el circulo de esta reseña, no es un mal tema y parece como que con él el disco quiera venirse de nuevo arriba.

En definitiva, nos encontramos ante un trabajo en el que una banda de referencia como lo es Cold Cave parece que ha querido dedicarse, se ha dado el gustazo, de experimentar en cuanto a sonido. Un ejercicio en el que se han arriesgado a perder la confianza y ganarse algunas críticas por parte de muchos de sus incondicionales. Y a ganarse, por otro lado y no hay mal que por bien no venga, a otro sector de público que igual, despistados ellos, no les conocían o no se sentían demasiado atraídos por su sonido y que ahora investigarán sobre él. Y un disco, en conclusión, al que, a pesar de todo, acabas cogiendo cierto aprecio, pues no suena del todo mal.

Veremos, en un futuro, no sabemos si próximo, por qué camino optan a seguir Cold Cave su andadura musical. ¿Seguirán por esta línea o volverán a sus inicios por petición popular? Rectificar es de sabios, dicen. Como de sabios lo es también experimentar. Eso ayuda a crecer y a madurar. Dejémosles pues afinar el tiro y que disfruten y de paso que nos hagan disfrutar mientras lo hacen de su música.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6/10