Chuck Berry – Chuck

Nuestra puntuación

7

Creo que no me equivoco al decir que la noticia de la muerte de Chuck Berry nos impactó a todos, de un modo u otro. Fue un músico rompedor, un guitarrista influyente y un icono que marcó a una amplia generación de guitarristas, quedando en nuestros recuerdos para la posteridad. Su primer álbum es, sino, una gran muestra de todo el talento de Chuck con la guitarra. Robert Zemeckis sabía bien cuando lo hacía cuando decidió hacerle el famoso homenaje en Regreso al Futuro. Tres meses después de su fallecimiento, Chuck Berry ha vuelto, lamentablemente, con un disco póstumo, el primero desde 1979, y que finalizó poco antes de fallecer, titulado Chuck.

El álbum es una clara muestra de como su estilo encaja en cualquier época que lo expongas, ya sea por su calidad musical, o porque nos recuerde a los años 50. Desde el primer acorde de guitarra que irrumpe por la puerta grande, hasta su último suspiro, es una celebración de ese estilo que le ha seguido todos esos años. El elepé cuenta con la colaboración de los guitarristas Nathaniel Rateliff y Tom Morello, que le dan un sonido algo más fresco y novedoso al rock ‘n’ roll que tenemos más que escuchado. Los temas casan a la perfección en el conjunto global, su producción es la idónea y a pesar de ser un poco simple líricamente, está impregnada con una melancolía que hace más atractivo al LP, como por ejemplo, en Darlin’, canción que canta junto a su hija: Darlin’ your Father’s growing older, each year/Strands of gray are showing bolder, come here/And lay your head upon my shoulder, my dear/The time is passing fast away.

El principal problema es la nostalgia, el LP vive por y para ella. Por eso, muchos solos, arreglos o riffs de guitarra quedan en un segundo plano; incluso varios temas son reversiones de antiguos temas suyos, como Lady B. Goode o Jamaica Moon. Todo esto elabora un álbum del que nos queda la fría sensación de que, a pesar de sus buenas ideas, podría haber sido mucho mejor. De todos modos, esto no es un problema que impida disfrutar del trabajo, cuenta con cortes muy destacables, ya sea el ya nombrado Lady B Goode por, valga la redundancia, recordarnos a su Johnny B Goode, como los más originales; Big Boys, She Still Loves You o Dutchman, un blues donde opta por recitar la letra.

Sin duda alguna, lo mejor del álbum es el concepto que quiere transmitir. Sabe lo que el oyente espera y, con algún altibajo en el proceso, sabe ponérselo en bandeja para su disfrute. Tenemos sus ritmos, sus melodías, y sus letras. Durante la escucha del disco, he tenido la imagen del guitarrista en mi cabeza. Porque, como el propio título del álbum dice, es simplemente Chuck.