BRIAN ENO -THE SHIP

The Ship - Brian Eno

Nuestra puntuación

8

7 Puntuación Crazyminds

Después de casi cincuenta años sacando álbumes de mil y un géneros distintos tiene ya poco sentido presentar a Brian Eno. El célebre productor británico que fue capaz de implicarse con varios de los movimientos socio-musicales más importantes de las últimas décadas y salir airoso de todos haciendo formidables ambients en su tiempo libre, vuelve al trabajo en solitario apoyándose en su sabiduría y su madurez (sabe más el diablo por viejo…).

The Ship (Warp), su vigésimo sexto largo en solitario, es seguramente uno de los mayores aciertos del británico en los últimos lustros, recogiendo tanto su sonido más experimental y atmosférico como el más popero y baladesco (Everything That Happens Will Happen Today, Another Day On Earth. En este caso, los dos primeros “cortes” duran cada uno de cerca de 20 minutos (21 y 18) y entre los otros dos apenas llegamos a los 7. El álbum abre con el tema que le da nombre, un mastodón calmado y suave, que se mueve entre densas líneas de cuerdas orquestales, sampleos en catalán (sí, de verdad) y algún que otro canto de Eno, básicamente al principio. The Ship se alarga en el tiempo a través de sintetizadores que se distorsionan y se extienden hasta el infinito en una escucha casi visual. Como si del último hombre en la tierra se tratase, el oyente puede viajar sobre las suaves olas del mar, azuladas y sosegadas, discerniendo sobre si mismo en una aventura tranquila que sin duda sobrepasa los límites de lo que a priori podríamos entender como ambient.

En el segundo gran tema; Fickle Sun, Brian Eno se olvida de los detalles más vanguardistas y mezcla unos teclados serios con una voz más imponente y oscura, que va creciendo junto a algún arreglo orquestal y vientos que rompen en el minuto 7. Con una construcción mucho más tensa y coherente (casi de post rock) la canción se desarrolla de forma dinámica hasta sus últimos coletazos de vida, cuando regresan los juegos de distorsión vocal y efectos de viento (¿?) que se ayudan de las cuerdas para dejar al oyente desvalido. En el tercer tema -una especie de interludio-, Eno nos trae un poco de calma. Olvidando la inmediata tensión, y en una ligera narración, The Hour Is Thin trata de ser evocadora y sobre todo tranquilizadora, se nota aquí el paso de los años y la necesidad no interventora del artista, que procura transmitirnos ese epokhe, de cara a un cierre emocional (cover de la Velvet Underground).

No creo que mucha gente sea fan de las covers en álbumes originales (el que escribe el primero que no), pero este emocional –y un poco tardío- homenaje a Lou Reed merece formar parte del escueto tracklist. La afectiva Im Set Free se apoya en un Eno entregado, que canta a la esperanza de vivir y a la rutina ayudado de violines y un ritmo tranquilo, obviando las disonancias de la canción original y convirtiéndola en uno de los mejores cierres del año, un tema de celebración y belleza.

De un modo casi rutinario Brian Eno firma un álbum notable, muy descriptivo, y de momentos de auténtica delicadeza. Que a estas alturas el autor sea capaz de seguir trayéndonos música tan enriquecedora resulta la enésima confirmación de que estamos ante uno de los grandes músicos de los últimos cincuenta años. Larga vida.