BRIAN ENO – LUX

BRIAN ENO - LUXSi queremos acompañar a Brian Eno en su viaje hacia la luz (Lux) quizás primero debamos conocer un poco más sobre él. Definir su música como ambient es ir a lo fácil, todos lo haríamos, pero hemos de saber que se trata también de experimentación… de arte. La simplicidad de las composiciones no puede llevarnos a pensar que es tan solo música para relajarse, ni siquiera ostentación o pretensión del autor por alcanzar nuevos niveles en el panorama musical. Brian Eno hace una apuesta de sonido impropia a lo que se demanda y consume en estos días de bullicio, de prisas y ansiedad por alcanzar nuestros objetivos. Nos brinda un ritmo pausado para que podamos saborear cada nota y nos olvidemos por un momento de lo que nos rodea, conseguir nuestra abstracción y llegar a esa ‘luz’ que da título a su nuevo trabajo.

 

Dada la música que hace, bien se le podría catalogar como alguien extraño; no hay más que ver su nombre completo (Brian Peter George St. John le Baptiste de la Salle Eno). Conocido como Brian Eno o simplemente Eno, no todos sus días han estado alejados de lo comercial. Formó parte como técnico de mezclas de la banda Roxy Music (a la cual no volverá según ha declarado hace poco) durante su época de mayor éxito hasta que en 1974 empezara su carrera como solista con Here Come the Warm Jets. Un inicio continuista de lo que llevó a cabo con su anterior formación en la que predominaba el Glam Rock, pero que poco a poco fue dejando de lado (véase el disco Another Green World) para establecerse en ese estilo tan minimalista del que se ha adueñado. Títulos como Music for Airports, Music for Films, On Land o Apollo: Atmospheres and Soundtracks dan buen ejemplo de esa filosofía musical que quiere transmitirnos. Y no solo a ambientar nuestras insulsas vidas se dedica el señor Eno, también ejerce de productor habiendo colaborado con artistas y grupos de primera fila como David Bowie, Coldplay, U2, Talking Heads, Depeche Mode, Paul Simon… vamos, todo un prodigio.

 

Lux quiere ser así como distintas interpretaciones de la luz, y podría decirse que ese es el único pero que tiene el álbum, que sus canciones bien poco tienen de distintas. Cuatro temas de casi veinte minutos, todos ellos llamados Lux y numerados del 1 al 4 en los que instrumentos de cuerda como violas, violines y guitarras acompañan a la omnipresente melodía del piano, que fluye con lentas y suaves pulsaciones. Para quien no haya escuchado música de este género, muy dificilmente podrá imaginarse cómo suena. A algunos les parecerá insulso, vacío y hasta aburrido según les pille, pero Brian Eno bien merece una oportunidad de demostrar que con Lux sigue en forma y tan delicado componiendo como de costumbre.

 

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7,5/10