BONAPARTE – MY HORSE LIKES YOU

BONAPARTE - MY HORSE LIKES YOUSegundo disco de esta peculiarísma banda, dada su inclinación a mezclar elementos tan diferentes, entre otras cosas. En primer lugar, el alma del grupo, que escribe las canciones, canta y lleva la batuta de todo ello, el suizo Tobias Jundt, es el único miembro estable; el resto (alrededor de una veintena) a veces están, a veces no, y por si fuera poco, son de distintas nacionalidades: alemanes, mejicanos y del resto de Europa, aunque casi todos afincados en Berlín.

La mezcla a la que me refiero es la siguiente, por increíble que parezca: punk, rock, cabaret, circo, ironía, rock. Vamos, como hacer un cocido de plátano y nocilla. Y lo más sorprendente de todo: el resultado está muy bien.

Los conocí buscando el último disco de Standstill, que se llama Adelante Bonaparte (fantástico, por cierto), o sea, de pura casualidad, y la primera vez que los escuché no sabía qué opinar. ¿Estado de shock? ¿Demasiado inesperado? Difícil no reaccionar ante esto.

Para empezar, tenemos una Ouverture, música barroca de otro siglo, estupenda, pero nada relacionada con lo que viene a continuación; los temazos del disco, que están todos concentrados en la primera parte de éste: My Horse Likes You, Computer in Love, Boycott Everything y Fly a Plane Into Me. Sabor punk (algunos lo calificaron como trash-punk), cierto regustillo pop, letras irónicas en las que mi caballo se enamora de ti, mi ordenador de mí, y para rematarlo, boicoteo todo lo que yo no haga. Animadísimas, divertidas, tono de alguien que está actuando en un escenario y contándonos su vida, y mucha fuerza rítmica.

Seguimos con algún tema más durillo, tendencia que aparece de vez en cuando en el disco (Adabmal, My Body is a Battlefield y alguna más, a mi juicio, las más flojas), para meternos de lleno en el cabaret con Rave, Rave, Rave, piano incluido, y seguir con un regustillo gitano en Intermission in Mexico, animado con sonidos de animales y palmas, pasado por una ración de canción acelerada de vodevil, Tecnologiya, como para ser interpretada bajo una carpa de circo con payasos haciendo malabares y varios trapecistas tocando la guitarra. Vale, no es que lo hagan, es que es lo que sugiere, aunque es cierto que sus actuaciones reúnen elementos similares, dejando al oyente con ganas de ver el espectáculo que tienen que ser: veinte personas actuando de modo medio circo, medio punk, medio cabaret debe valer la pena, desde luego. Parece que no son sólo músicos y lo suyo es mostrar todas sus habilidades en el escenario para disfrute del personal, una pena que no actúen por aquí cerca.

Y para rematar, tenemos un The End, ligado a esa clásica overtura, dando paso a una extraña voz que habla por teléfono. Tal vez sea la idea que tuvieron para que los oyentes podamos cerrar la boca al terminar de oír el disco.

Lástima algunos temas mediocres, no muchos, pero que no lo hacen un disco redondo. Eso sí, lo bueno que tienen es inclasificable, estupendo y muy auténtico. Sin olvidar la portada, diseñada por el hermano del líder, que a veces sale bailando al escenario; un caballo vestido de Bonaparte, alusión a su nombre y a su segundo corte, My Horse Likes You. Hasta en la presentación les sale la ironía por las orejas. Que cada uno juzgue, pero desde luego, vale la pena saber que se hacen cosas así no muy lejos de aquí. Y hay que ser muy soso para quedarse indiferente, desde luego.


PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 8/10