BLOCK PARTY – HYMNS

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Nuestra puntuación

5

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS

El rock ‘n’ roll se está hacienda viejo, así que dame neo-soul. Esas palabras pueden encontrarse en la canción Into the Earth perteneciente al quinto álbum de estudio de la veterana banda inglesa Bloc Party. Contemporánea a otros grandes grupos como The Libertines o Franz Ferdinand, el grupo londinense ha perdido parte de la esencia de sus primeros años; en Four (2012, penúltimo disco) se les notaba algo cansados de tirar de la cuerda de la música que les encumbró. Hymns parece ser el confesionario más personal y místico del frontman, Kele Okereke.

El pasado 29 de febrero salió a la venta el nuevo material de lo que los críticos internacionales han hecho llamar la versión 2.0 de Bloc Party. ¿Por qué? No es solo que la mitad de la banda original hayan dejado el grupo (Matt Tong y Gordon Moakes ) y se hayan incorporado Justin Harris (bajo, teclado, del grupo Menomena) y Louise Bartle (batería) en su lugar, sino que este álbum es completamente diferente a todo lo que nos tenía acostumbrados a lo largo de estos años. ¿Acierto o error? Los fans tendrán que decidir, aunque estamos casi seguros que a más de uno no le gustará. Producido por Tim Bran y Roy Kerr, y mezclado por David Wrench, todas las canciones han sido escritas por Okereke y Lissack, Bloc Party le da un giro más oscuro y espiritual a su música.

Bloc Party destapó sus nuevas canciones en dos conciertos privados en Los Ángeles (19 de agosto de 2015 en el The Glass House en Pomona y el 20 de Agosto de 2015 en  The Roxy). Una hora y cinco minutos (en la versión deluxe, disponible en Spotify) repartidas en 15 canciones que dejan claro el periodo en solitario del vocalista y líder del grupo por una marcada influencia dance y electrónica. Toques de blues rock e incluso góspel pueden ser encontradas. Aunque es cierto que muestra trazas de indie-rock que recuerdan a su pasado, la verdad es que Hymns no termina de encajar en nuestros oídos. Y es que es un disco muy marcado por influencias que van más allá de lo espiritual, el album Spirit of Eden del grupo Talk Talk, A Love Supreme del excelentísimo músico de jazz John Coltrane, el R&B de la canción de Donna Summer State of Independence o la también canción, en este caso de góspel, de The Consolers’ May the Work I’ve Done Speak for Me, son algunas piezas destacables.

A muchos les sorprenderá a qué se deben estas repentinas ganas de expresar la religiosidad de Okereke. El inglés estuvo de visita en casa de sus padres y se encontró varios libros de himnos religiosos así como recuerdos sacramentales de su juventud, los cuales utilizó para inspirarse en su nuevo trabajo. Algunas canciones que llevan un marcado acento religioso son Only He Can Heal Me o So Real. Sin embargo, como hemos dicho, no parece que Okereke esté relatando una epifanía, más bien se está agarrando a la religión como algo a lo que sostenerse.

En cuanto al resto de canciones, The Love Within uno de los dos singles de Bloc Party, es un híbrido de disco-indie bailable que resulta algo tedioso y estridente, más por el contraste con la voz que no parece terminar de despegar, pero para nada una canción que te vayas a poner en bucle. So Real destaca por su riff en la parte trasera en clave baja de soul y relajante deep house; Different Drugs probablemente la mejor canción de todo el disco, no solo por el contenido de la letra, sino porque a pesar de que el sonido recuerda un poco al chill de The XX, logra mantener el ambiente electrónico que le ha otorgado la madurez.

Puede que ya no estén las guitarras rugiendo como solían hacerlo en sus himnos pasados, el rock al más puro estilo Bloc Party, pero el intento de hacer algo distinto puede encumbrarlos definitivamente. Quizás la idea de hacer un álbum entre la confesión religiosa y la purgación de la botella les dé el empujón que desde hace tiempo necesitan.

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