BIG TALK – BIG TALK

BIG TALK - BIG TALKMientras Brandon Flowers sigue haciendo el ‘flamingo’ con su disco por los escenarios del mundo en lo que es su primer trabajo en solitario que, para nuestro gusto, es algo justito en general, pues su directo tampoco nos termina de convencer y eso que le hemos visto y oído en varias ocasiones. Estas pasadas semanas nos hacíamos eco en Crazyminds de lo que Ronnie Vannucci, el batería de su ‘exbanda’, The Killers, anunciaba en una entrevista concedida a la revista NME. Vannuci afirmaba que ‘en el cuarto disco de The Killers volverían a predominar las guitarras’, recuperando así el espíritu de la banda y dejando de lado los sintetizadores que reiteradamente habían usado en sus últimos y no tan brillantes discos. Et voilà pues la gran noticia para sus fans. The Killers volverán, y no hacía falta ser muy listo para darse cuenta de que lo harían tarde o temprano. Sobre todo, después de este break en el que han querido probar suerte en solitario, sin mucho acierto, todo hay que decirlo.

Y es que después de los rumores de disolución tras la última gira de los Killers a nivel mundial no sólo el vocalista, sino alguno de sus compañeros, quisieron probar suerte en solitario a modo de purga artística, que seguro no les ha ido nada mal para retomar su tarea grupal. Pero sin mucho éxito.

Bastante desapercibido ha pasado el disco del mismo Vannucci, batería de The Killers que, junto a Taylor Milne, se han convertido en Big Talk. Una nueva formación que sacó disco el pasado mes de julio. Y como decíamos, a pesar de que se han querido arrimar a un gran productor, nada más y nada menos que Joe Chicarelli, quien ya produjo en su día a The Strokes, The Shins, Rufus Wainright, U2, Beck o el mismo Elton John, y que quien lo ha mezclado no es otro tampoco que un grande como Alan Moulder, que ya intervino en anteriores trabajos de The Killers y ha trabajado, incluso, con The Jesus and Mary Chain, entre muchísimos otros grupos de reconocido prestigio, el disco, llamado como ellos, Big Talk, ha pasado bastante desapercibido. Y sus razones tendrá.

En este álbum, los sonidos se acercan bastante a The Killers ya desde el primer tema, que no está mal, de difícil nombre: Katzenjammer. En muchas ocasiones, este disco nos recuerda a antiguos temas de la banda americana. Aquí queda demostrado, de eso sí que no cabe duda, el gran peso que Vanucci tenía en The Killers. Así que menos protagonismo a Flowers y que se repartan los méritos. Seamos justos. Pero las canciones de este disco de debut no son sino espejismos de temas que podrían lucir más. Igual que le pasó a Brandon Flowers con su Flamingo, se trata de temas que, bien pulidos, podrían llegar a ser grandes. Y por ello, pasan con más pena (nos da mucha) que gloria. Y a pesar de las múltiples críticas positivas que Big Talk ha recibido por parte de los medios de todo el mundo,a nosotros nos ha dejado un poco fríos, pues nos ha parecido algo flojo y anodino.
El single de presentación, Getaways, respira aromas a The Killers y de hecho recupera los sintetizadores ochenteros tan característicos y que tanto usó la banda en muchos de sus temas. Escuchamos con atención canción tras canción, pero no hay ninguna que nos llame la atención mínimamente hasta acercarnos al final, donde encontramos A Fine Time to Need Me. Aquí nos asalta otra conclusión clara. Y es que la voz de Vanucci, sin llegar a ser la de Flowers, no deja nada que desear e incluso se le asemeja MUCHO a veces. Una sorpresa verdaderamente grata que quien se sentaba a los platillos poseyera una voz tan digna de ser enseñada, ciertamente.

En definitiva, doce temas que son catorce en realidad (se añaden dos bonus track que no aportan nada nuevo al disco) que se hacen algo tediosos ya hacia la mitad. Ya se sabe que, a veces, ese dicho del arquitecto Ludwig van der Rohe, es aplicable a muchas cosas. Incluso a la música.

Girl at Sunshine, en el ecuador, y por nombrar algun tema, incluso llega a recordar a la mítica cabecera de Friends, con el tema I’ll Be There For You, de The Rembrandts, para volver a un ritmo nada novedoso y casi pesado. Salvando las distancias siempre. Pero nos despista un poco la imaginación a veces. Y así hasta el final, cuesta, como decíamos, destacar una sola canción, pues llegamos algo cansados por la monotonía de las mismas.

Y es una lástima que ni Flowers ni Vanucci nos convenzan con sus trabajos en solitario. Les preferíamos juntos, sinceramente. Y ellos, visto lo visto, por las noticias de las últimas semanas, se han dado cuenta de ello. Saben que por sí solos no tienen mucho gancho y que son piezas de un engranaje que, en equipo, funciona bien. Aunque este parón no les ha sentado mal, sí querían darse cuenta de ello por sí mismos.
Así que, tras este paréntesis en el que han probado suerte en solitario, nos alegra saber que el mes que viene se ponen a trabajar como The Killers de nuevo. Y en unos meses, quizá tengamos noticias de la banda. Esperemos pues que este parón les haya servido para volver con más ganas que nunca, las energías renovadas y nos hagan bailar como lo hicieron con sus primeros discos. Nos gustaría que volvieran inspirados y dispuestos a crear temas como el mítico e igual algo sobado, pero buenísimo, Mr. Brightside, Somebody Told Me o Read My Mind, que siguen sonando en las giras en solitario de los respectivos miembros de The Killers y siguen siendo tan celebradas, cantadas, bailadas y saltadas como el primer día.

En fin, que si a Brandon le aprobamos por los pelos en el análisis de Flamingo por algún tema que nos gustó y le salvamos por la campana, con Vanucci no podemos hacer lo mismo. No podemos ser tan compasivos con un disco que nos ha dejado completamente indiferentes. Así que no nos queda otra que dejarlo para ‘septiembre’. Igual vosotros le encontráis el qué a Big Talk. Pero con el tiempo una se va volviendo algo tiquismiquis y exigente. Y eso es, precisamente, lo que esperamos de The Killers a su regreso. Un ejercicio de autoexigencia, una cura de humildad y concentración plena, de cara a componer ‘temazos’ que nos hagan disfrutar tanto como lo hicieron con sus primeros discos.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 4/10