Benjamin Booker – Witness

BENJAMIN BOOKER

Nuestra puntuación

6

7

Hace tres años apareció en escena como un torpedo Benjamin Booker. El ácido y movido blues de su debut homónimo lo propulsó hacia un reconocimiento importante tanto por crítica como por público y lo descubrió como una de las mayores promesas en el género. Pues bien, este junio ha regresado con un álbum con más matices musicales que el anterior, aparentemente una búsqueda en sus raíces dejando atrás en muchos momentos el sonido al que nos tenía acostumbrado.

El giro hacia el soul y el góspel no aparece hasta la segunda canción; ya que, con Right On You, sigue guiándonos por su guitarrero y distorsionado blues. El chico de voz rasgada logra seducir en el funk de Motivation y arrolla con la pegadiza Witness. En general, es un álbum de canciones lentas que en su conjunto no termina de convencer de si el cambio ha sido acertado o no. Algo repetitiva se hace The Slow Drug Under, aunque el ritmo y su voz acaban subiendo pulsaciones al final de la canción. En The Truth Is Heavy de nuevo se oye el mismo riff en casi toda la canción salvando el estribillo y que al final se oiga de outro otra vez Witness no ayuda a enganchar con el tema.

Es a partir de la sexta canción donde coge realmente algo de forma el álbum. Believe es sin duda el mejor corte del compacto, los violines mecen una balada soul que habla de sus deseos y seguramente de lo que le ha inspirado a intentar dar este paso hacia adelante que realmente consigue dar con este tema. Mejora el disco con Overtime, donde retoma el blues firmando un tema redondo, con una progresión hacia arriba muy emocionante; no en vano es la más larga del LP, llegando a los cuatro minutos. Off The Ground es un “trampantojo” en toda regla, el comienzo hace pensar en algo suave y relajante, pero Booker da un puñetazo en la mesa con este tema y revoluciona por completo la canción con una explosión de blues garagero, se hace corta. Recupera la progresión en Carry y deja para el final All Was Well, una cortísima canción que de nuevo pide más segundos de los que tiene de duración.

De este modo, Benjamin Booker ha intentado dar un giro al sonido de su debut, pero en muchos sentidos se ha quedado a medias y no termina de explotar los recursos de los que dispone para crear el álbum. Para más inri destaca más en las canciones que suenan a su predecesor; habrá que ver en el futuro que decisión toma Booker, si seguir investigando o volver a donde lo dejó.