BEADY EYE – DIFFERENT GEAR, STILL SPEEDING

En 2009 se confirmaban los rumores de ruptura en Oasis. Liam Gallagher, Gem Archer, Andy Bell y Chris Sharrock, todos ellos ex-miembros de la banda de Manchester, comenzaban aventura en “solitario”. Bajo el nombre de Beady Eye, abren grabaciones. Sin Noel.

Con un Andy Bell convertido a la guitarra, Matt Jones a los teclados (Jay Darlington decide no seguir con el proyecto) y Jeff Wootton al bajo en directo, sale a la luz Different Gear, Still Speeding (2011).

Bring The Light fue lo primero que escuchamos el pasado noviembre. En enero, anticipando la salida del largo, adelantaron el primer single oficial, The Roller. Polémica incluida, ya que las similitudes con el Instant Karma de Lennon son más que evidentes. Igual de evidente que la obsesión de Liam con el histórico músico.

De la misma manera, Different Gear, Still Speeding (que viene a decir algo así como que cambian de marcha pero aún así siguen acelerando), bebe de las melodías sesenteras, setenteras – pro-Beatles y por supuesto noventeras – con un sonido muy próximo al que tenía Oasis.

Más que clara esa primera etapa de The Beatles en temas como Bring The Light, Millionaire, Three Ring Circus o Standing on The Edge Of The Noise. Aunque, por momentos, ciertamente la sensación sea la de estar escuchando Oasis: Kill For A Dream, For Anyone, Wind Up Dream. Especialmente producidos y sorprendentes suenan The Roller y Four Letter World (tema que abre el disco).

Trece canciones. Nueva nomenclatura desde el interior de la especie de nube atemporal que se ha montado Liam, que no todos entendemos. Y no es que Beady Eye suene mal, ni mucho menos, es que está incompleto. Falta mano en las letras, faltan riffs épicos, faltan voces, falta Noel.

Aunque el pequeño de los Gallagher haya sabido guiar, en cierto modo, esta nueva etapa ampliando registros y con una producción bastante trabajada, aunque vuelva a la apariencia de los mejores tiempos en Oasis y aunque cuente con el resto de componentes, es inevitable pensar que Beady Eye no son más que las riendas sueltas de la escisión de una de las bandas que marcó y marcará generaciones.

Recomendable escuchar el disco entero sí. Bajo el aviso de que no es del todo apto para nostálgicos.

Beady Eye no son Oasis. Y tampoco son The Beatles. Es un solo ojo, pequeño y brillante, según dicen. Por el momento, Definitely Maybe. Y suspiros expectantes.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7/10