Aphex Twin – Houston, TX 12.17.16

Nuestra puntuación

8

Era medianamente lógico (en cierta medida) pensar que Richard D. James a sus 45 años no nos iba a aportar algo que realmente resultase determinante para el rumbo conceptual de la música electrónica contemporánea a estas alturas de partido. Era lógico también pensar exactamente lo contrario; pues el productor inglés a pesar de haber desaparecido o de haberse aparecido de mil y una formas, en ningún momento ha dado muestras de cansancio. Cheetah fue un EP con un concepto cartilaginoso, cerrado, repleto de texturas, y juguetón, que aunque no mostrase nada realmente rompedor, funcionaba a la perfección dentro del universo Aphex Twin y destacaba por encima de la gran mayoría de los lanzamientos de IDM de 2016. Pero en ningún caso suponía una señal clarividente de hasta dónde podía llegar el Richard en apenas 20 minutos con dos variaciones de una misma estructura vendidas en un vinilo en su primera aparición en vivo de los últimos cinco años.

Las dos variaciones que conforman el nuevo corta duración de Aphex Twin, considero que rechazan de forma brutal el concepto clásico de canción que podamos pretender de ellas. James ya ha dicho en varias entrevistas, que en última instancia la música sólo se trata de como las ondas sonoras se relacionan con el oído de uno mismo, y precisamente ahí parece estar la clave de estas dos variantes. Tratándose de prácticamente la misma canción, el A-side y el B-side que componen Houston, TX 12.17.16 son dos estructuras de ritmos enfermizos e imparables que más que dar lugar a una canción recorren el espectro del sonido, la transición, el ruido, y lo industrial con un desenfreno absoluto. El nuevo EP de Richard D James es una relación mucho más explícita y directa entre el oyente y el producto; su tempo no es más que una excusa para mantener al que lo sigue totalmente pegado a los auriculares o los altavoces.

Por ambos cortes corren distorsiones insoportables, sintetizadores ácidos que se acercan al hardtech, o variaciones acuosas y mastodontes industriales que colapsan las ondas para dejar totalmente indefenso a quien las escucha. No es reconocible un beat al uso, el que primariamente lo parece no es más que esta herramienta epiléptica y desbocada que sólo trata de descolocarnos. Irremediablemente estas dos pistas son insalvables para un público general. Quien así lo desee puede recurrir a la nueva pista del User1… o a los cortes más amables y sofisticados de Syro, pero lo que queda patente es que es aquí donde Richard D. James está ofreciendo una nueva forma de relacionarse con la música electrónica. Carecería de sentido también acercar este proyecto a trabajos de otros coetáneos como Arca, Oneohtrix Point Never o Raime, pues estamos hablando de que este tipo podría tener esto grabado desde hace mucho tiempo (dice que tiene miles de canciones sin publicar). Además, el mismo sonido y estructura de este lanzamiento no se relaciona de forma directa ni con sus “compañeros de oficio” actuales ni con lo que Autechre o simplemente Paradinas pudieran ofrecernos en los últimos años.

Houston, TX 12.17.16 es insospechadamente agenérico e impredecible, es explosivo y carece de una ramificación de la que ser colgado. Por esto parece cada vez más claro que Aphex Twin tiene algo importante que contarnos aún en este 2017 que viene, por correoso, ruidoso e incontrolable que resulte. El inefable nuevo sonido de James es tan jugoso y ofrece tantos estímulos, que su verticalidad y su presentación oscura y fría lo hacen un producto para ser rechazado o mirado con lupa indiferentemente (aunque recomiendo la segunda).