AMBROS CHAPEL – CONSTANTS ARE CHANGING

Es un lujo escuchar el nuevo álbum de los valencianos Ambros Chapel. Cada canción está realizada con el cuidado con el que un ebanista artesano talla esmeradamente la madera.

Se trata de un paso adelante, siguen la estela de Rome (2010), su primer álbum, pero demuestran que tienen mucho que decir, que no son un grupo que surja arrastrado por el auge de la música indie. Sus canciones te envuelven y no dejan indiferentes. Este es un disco mucho más trabajado, mucho más maduro que su antecesor.

Las canciones de Ambros Chapel requieren de la atención de quienes les escuchan, y para asegurarse esa atención jugarán contigo a cambiar el ritmo en Beyond My Comprehension, como ya hicieran en My Kingdom, segundo tema de Rome.

La voz susurrante de Pablo Casero te cautivará por su elegancia (canta como lo haría Sam Spade, el mítico detective privado encarnado por Humphrey Bogart) y te atrapará por su fuerza.

Sin duda, Lullaby es uno de las grandes joyas con las que cuenta el álbum, una brillante pieza de coleccionista que cierra de una forma magistral un álbum que supone una clara declaración de intenciones. Lullaby te gustará tanto que hará que vuelvas a escuchar New Nation, la canción con la que da comienzo el disco, y así una y otra vez. Aunque, si tuviera que elegir mi canción favorita del álbum, sería Glorius Sounday, con falsete incluido.

Los valencianos, que llevan dando guerra desde 2005, parecen haber encontrado un estilo propio, tan atrayente que hace pensar que sus directos son tan buenos como podría parecerlo a simple vista.

En ningún momento bajan la guardia durante los nueve temas que, por cierto, todos ellos superan los cuatro minutos, excepto dos canciones pero que cerca están de hacerlo.

Constants Are Changing, que da nombre al álbum, es otra de esas canciones indispensables que encierra este álbum… que, por cierto, a mí me recuerda vagamente a los semidioses Pulp. Cuando compares la voz de Pablo Casero con la de Jarvis Cocker, te va a ser difícil disociarlos, o quizá sea yo el único que encuentre similitudes entre uno y otro.

Sin duda, estamos ante un disco altamente recomendable e “indiespensable” para todos los enamorados de la música indie. Un disco que sin fisuras, que te apetecerá volver a escuchar.

Si quieres un consejo, no les pierdas la pista a estos chicos, darán mucho que hablar.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 7.5/10