ADMIRAL RADLEY – I HEART CALIFORNIA

ADMIRAL RADLEY - I HEART CALIFORNIAA todo el mundo que se entera de que I Heart California es el primer álbum de la band Admiral Radley, le puede parecer un poco raro, un disco de debut tan bien hecho, pero todo tiene una explicación; los miembros de esta banda, Jason Lytle y Aaron Burtch, eran miembros desde 1992 de Grandaddy, poco conocidos por aquí, y el resto, Aaron Espinoza y Ariana Murray, de Earlimart, ídem. Así que de novatos, nada de nada.

Importante destacar la variedad de los temas de los que está repleto este disco y no llevarse una idea de lo que va sólo escuchando la primera canción I Heart California, porque los giros que da más tarde, supongo que debido a distintas autorías, experimentos o ganas de tocar cosas distintas, sorprenden y vale mucho la pena escucharlos. Es cierto; empezamos con un tema de lo más tradicional (inevitable para mí pensar en un sustrato Eagles o/y ELO) con pequeñas innovaciones, y seguimos con Ghosts of Syllables, de lo más relajado, con esos coros y arreglos de teclados, que la hacen difícil de situar en el tiempo, al igual que Lonesome Co. o GNDN. Pero cuando llegamos a Sunburn Kids o Red Curbs, podemos apreciar un cambio bastante radical, ya que aparecen algunos elementos más modernos o que no nos esperamos, como la distorsión de ciertos instrumentos, y son de lo más llamativo del tema. También se puede hablar de ritmos muy distintos en temas como I’m all Fucked on Beer (¡políticamente incorrectos! No es que me parezca mal, pero sorprende) o The Thread, donde la vocalista es ella y parece que estemos en un espectáculo de Vaudeville.

Otra cosa a tener en cuenta es la ironía respecto a algunos temas, como el primero en el que se habla de California, muy bien representada la crítica irónica a través del vídeoclip, que no tiene desperdicio, sobre todo las imágenes de Arnold Schwarzenegger y alguna cosilla más.

En cualquier caso, es innegable que el disco está bien hecho, bien tocado y producido, pero a mi juicio le falta algo. Tal vez sea esa poca cultura americana de la que estamos impregnados, esa variedad de temas que no nos parece mal pero que están juntos sin aparente razón, vamos, que la coherencia del disco en general no es mucha, y no acaban de ser temas del todo buenos o que quizá sonarían de modo muy distinto en otro entorno, con otras canciones acompañándolos, para que veamos lo importante que es presentar unas canciones con otras y el modo en el que están ordenadas. Resumiendo, no es malo, pero tampoco ninguna maravilla. O no se han acabado de acoplar con toda la carga de experiencia que llevan a sus espaldas, o aún lo están haciendo para sacar uno nuevo que sea mejor. Ya veremos.

PUNTUACIÓN CRAZYMINDS: 6.5/10