A TRIBE CALLED QUEST – WE GOT IT FROM HERE… THANK YOU 4 YOUR SERVICE

Nuestra puntuación

9

Existe una única ley no estatuida de la caligrafía poética humana. Vive dentro de los intestinos de todo aquel que, ni tan sólo alguna vez, se haya armado con el valor suficiente para tratar de describir algo que le conmueve sobre el papel. Nunca nadie ha formulado oficialmente dicha ley como tal, pero sostiene con nada menospreciable precisión algo así como que cualquier cosa acerca de la que realmente merezca la pena escribir será por naturaleza indescriptible. He ahí el pecado original de la crítica artística; a veces se tienen todos los argumentos para venerar algo, y es justo entonces cuando el analfabetismo circunstancial, la parálisis digital momentánea congela toda esa sangre que hervía por dentro al escuchar The Low End Theory, álbum de 1991 que solidificó el puesto de A Tribe Called Quest sobre el podio de la posteridad rapera, considerado además por muchos como obra cumbre de su actualmente finiquitada trayectoria.

Eso mismo le sucedió a un tal Dave Heaton de la revista Popmaters hace ya bastante más de dos décadas, cuando tuvo la decencia de no atribuir su inhabilidad para aproximarse siquiera a capturar semejante nivel de sublimidad con palabras a la popular pseudopatología del bloque de escritor. Cuando lo que se tiene delante es demasiado bueno para ser creído, una mano fría lo coge a uno por el pescuezo, acojonando al ser creativo, ingenioso y carismático que normalmente se es para convertirlo en una convulsión paralítica y alelada. El mejor arte inmoviliza la acción, nos esteriliza como productores de actividad y resultados, lo que desemboca en una paradoja frustrante para un álbum como We got it from Here… Thank You 4 Your service, tan apasionadamente concebido para despertar conciencias y promover la reconstrucción de la humanidad. Igual los de Queens, Nueva York, deberían de habérselo pensado mejor antes de fabricar algo tan bello…

Supongo que se los debe disculpar porque la ocasión lo exigía; no podían despedirse con una elegía prosaica al maestro de ceremonias que hizo de la auto depreciación un instrumento de conexión, Phife Dawg (se rumorea que Kanye West agradeció el legado de esa precisa pieza de sabiduría durante un discurso en el memorial que se celebró en el Apollo Theater el pasado abril en honor al Phife, fallecido el mes anterior). Al autoproclamado diabético funky en aquel Oh My God del Midnight Marauders lo acabó destruyendo su adicción al azúcar, y se dejó el último disco de ATCQ, el primero en casi dos décadas, a medio hacer. Por suerte, dijo su eterno compañero Q-Tip, se marchó dejando las directrices bien claras.

Ningún otro grupo de rap se ha enorgullecido de la única forma de creatividad que le queda a esta generación de artistas como A Tribe Called Quest; construir algo nuevo a partir de lo viejo, reciclar la tradición. Éste no es simplemente el mensaje lírico de We got it from Here… Thank You 4 Your service; es también su lección sónica. Cada sample y cada transición de bases se ejecuta y coloca en la cronología de los temas con una frialdad arrebatadora; pueden tomarse como ejemplo las que se experimentan en las igualmente jugosas Mobius o Ego, la primera con un asertivísimo Consequence y otro Busta Rhymes en la más destructiva de sus tres intervenciones totales, y para la segunda aparece Jack White, cuya guitarra se transforma en un clarinete tocado con la más pura energía bebop.

El primer single, We the People…., es incendiario con toda la intención y diseñado para esparcir con fuerza espontánea un mensaje que, de acuerdo con los principios de la América del presidente electo Trump, resultará tremendamente incómodo. Y no menos difícil de asimilar, aunque de una forma totalmente distinta, es ver a Tip en el correspondiente videoclip del tema hacer playback de los versos terrenales del ya añorado Five-Footer, los mismos que él siempre tuvo que lanzar un poco a la estratosfera de su abstracción intelectualoide para que, en el punto intermedio entre el suelo y el cielo, naciera la magia característica de la tribu más mítica de toda la costa este.

Y un poco desconcertante resulta la práctica ausencia de Ali Shaheed Muhammad, a quien, por compromisos profesionales previos imposibles de eludir, no le importó saltarse la grabación de un doble álbum histórico desde la cuna y ceder su total producción a Q-Tip y al siempre misterioso productor de hip hop Blair Wells. Por otra parte, se encargaron bien de suplir su notable ausencia con un elenco de colaboradores que, a los ya mencionados y recurrentes Consequence y Busta Rhymes, se suman muchos nuevos; André 3000 en Kids… (encuentro que venía siendo aclamado desde todos los rincones de la industria durante años), Elton John en un inesperado Solid Wall of Sound, Talib Kweli y Kanye West en The Killing Season, Movin Backwards dando paso a un Anderson .Paak que parece estar en todas partes y Conrad Tokyo con otro que sí se aparece en todos los sitios y además al mismo tiempo, Kendrick Lamar, cuyo medio africanismo electrificado muestra a un K. Dot en su vertiente más frenética.

La tentación de aburrir al lector con una crónica detallada de lo que sucede en 15 segundos del primer verso de Whateva Will Be de Phife Dawg es alta y requeriría mucho espacio. Lo que cuenta es dejar claro que no hay nada que atestigüe mejor la complejidad y elaborada accesibilidad de We got it from Here… Thank You 4 Your service que el largo en sí mismo. A parte de por decoro artístico tras la desaparición del indudablemente imprescindible Dawg, cuesta comprender cómo la institución cultural que simboliza A Tribe Called Quest osa despreciar la conquista de ese punto intermedio, tan dulce como inalcanzable para la mayoría, entre el prestigio histórico y la relevancia contemporánea. Es más que evidente que tienen cuerda para rato y, aun así, optan por bajarse de la ola cuando ésta acaba de alcanzar su máxima envergadura en lustros. Pronto sólo quedaran las marcas de agua y sal en el borde de un acantilado que rasque el cielo, pero oye, ¡qué marcas! Como mínimo, unas de las más indescriptibles que ha dado el hip hop en su breve historia. A Tribe Called Quest dice que todo bien hasta aquí, que gracias por nuestro servicio.