Crazyminds Opina: Analizamos “Fever”, el nuevo single de The Black Keys

THE BLACK KEYS

Nos ha costado un poco esta nueva entrega de nuestros Crazyminds Opina. Y es que esperábamos con muchas ganas el retorno de The Black Keys, que finalmente se produjo casi por sorpresa con Fever, un single que está creando división de opiniones entre sus seguidores. En Crazyminds, no hemos sido inmunes a este efecto y también hay distintas valoraciones entre nuestros colaboradores. Las compartimos a continuación…

Miguel Pardo: Una buena canción con un toque funky y carente de los guitarreos que caracterizan a la banda de Akron. Para ser de The Black Keys, es un absoluto cambio, y que no convence es evidente, pero que por sí sola es un hit también salta a la vista. Como no podemos juzgarla en conjunto por no saber qué coherencia tiene dentro del álbum sino sólo dentro del recorrido previo de la banda, pero aun así suena bien, habrá que ser benevolentes. 7/10

 

Manuel Pereira: Fever no es una mala canción, pero tampoco es una buena canción viniendo de The Black Keys. Y a la vez es un tema que, si no fuese de The Black Keys, lo trataríamos con mayor recelo. Es una canción con ritmo y pegadiza, pero no es la calidad que esperaríamos del grupo. Ese teclado a lo A-ha de momento ya desconcierta y mucho, y si no llega a ser porque la voz y la melodía de Dan Auerbach lo arregla, ni se escucharía entera. Puede sonar a tontería. Ya en El Camino, pese a ser un gran álbum, quedaba poco de ese sonido crudo y desgastado de las producciones anteriores, pero Fever parece confirmar la suavización de la banda, una forma de limar las asperezas que eran lo que los dotaba de encanto, de forma que en un punto ya no quede nada que limar y el grupo pierda su esencia. Esperemos que no sea así y confiemos en el resto del disco. 5/10

 

Vanesa Carro: Soy consciente que Fever no es lo que uno esperaba de The Black Keys, pero no puedo parar de pensar que es una gran canción. Reconozco que he debido oírla como unas treinta veces. Lo que más me gusta de Dan y Patrick es que suenan impuros y con cierto sentimiento de atemporalidad: su música podía bien haber sonado en los años 70. En este caso, experimentan en el sonido pero, y eso es el factor determinante, no bajan la calidad. Fever podrá gustar más o menos y como el resto de compañeros propone, el veredicto final lo haremos cuando tengamos todo el disco y detectemos si Fever es un hecho aislado o es la tónica general, pero puedo afirmar que es un buen tema, muy pegadizo y con ganas de ser un hit, aunque muy lejos de Lonely Boy. No cabe duda que El Camino dejó el pabellón altísimo. 9/10

 

Alexandre C.M.: Suena Fever. Algo sobre-producido para ser ellos. Cállate. Algo sobre-producido para esa bonita crudeza de lo básico que explota Black Keys. Cállate. Entiéndase lo básico como algo bueno. Lo básico, como ritmos repetitivos y machacantes del friki-batería Patrick Carney (deberían seguir su Instagram, es bello y hermoso a partes iguales). Los riffs sin perdón de Dan Auerbach. Leáse lo básico como el rock original. Leáse rock, blues. El blues se ha vuelto funk aquí. No hay riffs. La batería está filtrada. Pero cállate ya. Si no te mueves estás muerto. Deja de decir tonterías sobre la jodida canción. Si no hace que en 4:06 minutos abandones tu triste y jodida existencia para mover una o varias partes de tu cuerpo de forma sincronizada, tú, tú, estás muerto. Fin. 7/10

 

Pilar PereiraFever es un tema a primera vista genial, pero el problema es que es un tema de los Black Keys y estos no aparecen por ninguna parte. Con un ritmo marcado e incluso bailable, el tema suena a lo mejor de los ochenta mezclado con la mejor psicodelia, las guitarras desaparecen y nos preguntamos dónde están aquellos chicos de obras maestras como Lonely Boy, pero es que por mucho que los echemos de menos, Fever es irresistible y es contagioso. El sintetizador toma un nuevo papel como instrumento gracias a los Black Keys, el riff de teclado es simplemente adictivo. Tema impresionante que hace que nos muramos por escuchar Turn Blue, la única pega es al saber que esta canción es de The Black Keys y no de MGMT, que hayan abandonado el sonido de discos como El Camino, como The Black Keys8/10

 

Álex Vidal: Un guiño de The Black Keys a la pista de baile, una tendencia últimamente en auge. Sin el guitarreo sucio de sus producciones queda un tema anémico, ni siquiera resultón. Pero, en realidad, tampoco se distinguen por innovar en ningún terreno. 3/10

 

David Villafranca: Muy poquito que rascar. Más Gold On The Ceiling que Lonely Boy, al toque electrónico le falta enjundia para que hablemos ya de un cambio de rumbo (veremos el disco). Conservan el don para los estribillos, se asoman con cierta gracia a la pista de baile (ya hay cola para hacer el remix), pero la falta de potencia (dónde quedaron las guitarras…) hace que la fiebre de los Black Keys sea un mal descafeinado. No es una gran canción de Black Keys, ni tampoco de MGMT, pero público no le va a faltar. 6/10

 

Jordi Teixidó: Da la sensación que han buscado el golpe de efecto que supuso Lonely Boy para su carrera, ese giro que hizo que pasaran de aforos de medio formato a pabellones. Es evidente que buscan quedarse ahí, y quizás por eso este single suena un poco forzado y algo antinatural, aun con el sonido característico de la banda, causado más por una producción orientada hacia ahí que por méritos de la canción.

No es un mal tema, tiene gancho, pero está a años luz de Lonely Boy. Si han querido imitarla se han quedado muy lejos, sobre todo debido a la cargante sobreproducción. Esperando el resto del material, y sigo pensando (o quiero pensar) que no se han pasado el disco haciendo cortes en esta línea. 5/10

 

Marta F Fuster: Reconozcámoslo. The Black Keys sin guitarrazos suenan, de primeras, raros. Piensas, vaya, otros perezosos que se han abonado a los cómodos y complacientes teclados. Pero poco a poco van cayendo los primeros prejuicios y cuando resulta que has escuchado la canción dos o tres veces de repente te das cuenta de que se te ha quedado en la cabeza. Entonces le das más oportunidades y no te queda otra que reconocer que la canción tiene su aquel. Qué narices, su qué, está bastante bien, sí. En el fondo es el sonido que Auerbach y Carney llevan defendiendo desde siempre, pero con otro envoltorio. Sinceramente, espero que no deriven todo su sonido hacia estos lares, ¿pero por qué no dejarles que hagan un caramelito más electrónico si les sale tan bien? 7,5/10

 

Marta García Torrejón: Estamos acostumbrados a unos Black Keys mucho más rockeros que lo que nos deja ver Fever. Parece que no solamente Daft Punk han sido tentados por un estilo mucho más bailable de reminiscencias funk y disco. El tema de los americanos no llega a tal extremo, pero sí se nota esa evolución Brothers-El Camino-Fever, una tendencia a cuyos seguidores no ha terminado de convencer. Evolución o paso en falso en su carrera aparte, es un tema pegadizo, que se deja escuchar, eso sí, dejándonos algo vacíos a los que esperábamos algo más innovador u original por su parte. 6/10

 

Os dejamos con Fever a continuación para que vosotros también podáis crearos vuestra propia opinión. ¿Qué os ha parecido?

 

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