Xoel López llena de magia el Teatro Cervantes de Málaga

A las ocho de la noche del pasado jueves daba por comenzado el concierto de Xoel López en el Teatro Cervantes de Málaga para su Ciclo Alternativos.

El concierto podría clasificarse como uno de los conciertos más especiales, íntimos y satisfactorios tanto como para Xoel como para el público, porque cierto es que desde la intimidad que da un teatro y unos cuantos focos, pudo abrirse completamente a los espectadores.

Asistimos a un setlist más que envidiable donde rescató canciones tan antiguas como bien recordadas, cantándonos Parando el tráfico de su proyecto Lovely Luna pero no sin antes relatarnos cómo intentaba imitar el toque de guitarra de los artistas folks de norteamérica. También rescató Por el viejo barrio de su disco Atlántico, que marcó un cambio en su carrera.

Además, nos contó cómo de camino a Málaga en la furgoneta se le ocurrió una improvisación de Yo solo quería que me llevaras a bailar mientras escuchaba You and me de Penny & The Quarters, descubierta el mismo día del concierto y que así mismo nos la presentó al Teatro. ”Voy a hacer una improvisación, es una canción que está en el disco nuevo, voy a hacer una versión que se me ocurrió esta tarde escuchando música en la furgoneta, una canción que te recomiendan una de estas plataformas de música personalizadas para cada uno”, comentó entre risas y bromas, haciendo incluso más ameno aún el encuentro.

Entre canción y canción nos deleitaba al público con anécdotas de viajes a New York donde estuvo contando esto: ”Esta es una canción que yo creo que la hice solo para decir que la había hecho, es una canción que compuse en New York solo para decir que la había compuesto en New York y por otro lado tengo que decir que la idea de la historia es mucho más frustrante de lo que parece, es decir, me fui a New York durante dos meses y pensé: bueno yo allí escribiré…’ No se puede hacer eso, las cosas vienen cuando vienen, como los amores, de hecho en dos meses solo hice eso, esta canción‘,’ introduciéndonos así a Postal de New York acompañando con un piano su voz desnuda.

Con Joven poeta nos pedía que hiciéramos con él los coros en la estrofa “Descansa su alma y vuelve mañana”, haciéndonos una vez más participe de sus canciones y de sus experiencias.

Otro momento culminante de la noche fue cuando nos regaló Canción del Jinete de García Lorca con la melodía de Paco Ibáñez con motivo de estar en tierras andaluzas.

También se atrevió a versionar durante unos segundos a The Beatles, Simon & Garfunkel e incluso a Bob Dylan, jugando otras veces con el público silbando el Walk like an Egyptian de The Bangles.

Entre las canciones de Paramales se encontraron Antídoto, Patagonia, Yo vi a un hombre desaparecer (donde también nos contó que quizás era él mismo el hombre al que se refería en la canción) y un impresionante A serea e o mariñeiro donde la gente no dudó en cantar con él en gallego. De Atlántico no faltó tampoco Tierra, con la que nos sorprendió al volver a salir al escenario una vez acabó el concierto después de que el público estuviera aplaudiendo por su concierto durante más de 3 minutos y donde regaló al público 3 o 4 canciones más.

A partir de ese momento también deleitó Caracoles entre otras, dejando como colofón final que el público interactuara con él, todos de pie, bailando al ritmo de su guitarra en otro gran improvisado que fue Another one bites the Dust de Queen, ganándose más ovaciones aún.

En más de una ocasión, Xoel dejaba de tocar la guitarra para escuchar las palmas de los asistentes, jugando con ellas volviendo al ritmo con la guitarra y haciéndolo cada vez más rápido para hacer reír a los presentes y pasar un buen rato, entre ‘olés’ y una sonrisa que no desaparecía de su rostro, mientras también nos contaba cuántos instrumentos traía consigo para sus concierto en formato solo, como por ejemplo, cómo de sus pedales salían sonidos de pandereta y bombo, cómo con su ‘micrófono-friki’, como él mismo lo llamó, hacía el mismo sus propios coros dando efecto a su voz y cómo podía percutir su guitarra para conseguir ritmos nuevos haciendo una increíble demostración sin cantar, solo llenando con su guitarra y manos de música el Teatro Cervantes de Málaga.

Intimidad, risas y buenos momentos fueron los que reinaron en el Teatro Cervantes de Málaga junto a un Xoel López en su mejor momento.