Vida Festival 2014 (Viernes): Delicias internacionales dándose de la mano con la solidez de grandes propuestas nacionales

RUFUS WAINWRIGHT - VIDA FESTIVAL - CRAZYMINDS

Fechas: 4, 5 y 6 de Julio

Lugar: Masia d’en Cabanyes – Vilanova i la Geltrú

Los que lamentaron que el festival Faraday, celebrado en la localidad barcelonesa de Vilanova i la Geltrú, celebrara el año pasado su última edición, se vieron compensados con el nacimiento del Vida Festival en el mismo municipio. Un festival que conserva el mismo espíritu tranquilo y cuidadoso de su predecesor cambiando la playa por una bonita masía al interior como espacio principal. Que apostó fuerte para su primera edición con un apetitoso cartel compuesto por bandas y cantantes internacionales de renombre como Yo La Tengo, Rufus Wainwright, M. Ward y Lana Del Rey junto con multitud de  propuestas nacionales entre las que destacaban Sr. Chinarro, Mishima o Silvia Pérez Cruz junto a Raül Fernández Miró.

Un entorno que fue lo primero que nos llamó la atención el viernes desde el primer instante tras cruzar la entrada. Porque a los pocos minutos de estar allí ya estábamos atrapados por la belleza mediterránea del mismo y lo cuidados que estaban todos sus detalles. Aterrizamos en el escenario denominado El Vaixell que, como si propio nombre indica, se trataba de un barco encallado en un precioso pinar sobre el que se encontraba en esos momentos Antonio Luque, alias Sr. Chinarro, tocando en acústico.

Tal era la familiaridad del ambiente que el cantante se sintió como en casa e hizo lo que le vino en gana, destilando su humor habitual, bromeando con comentarios como “Como soy andaluz hablaré y así no tengo que cantar, que tengo poco tiempo” y ofreciendo un breve pero amplio repaso a su carrera, donde sonaron canciones como El Lejano Oeste, Los Amores Reñidos o Babieca con la eficacia y solidez que le caracteriza. Pocos tienen el privilegio de poder tocar sus canciones al desnudo sin que echemos en falta nada más para emocionarnos, sintiendo nuestro alrededor lleno de su sonido.

El sol ya se estaba poniendo por las montañas tiñendo de naranja el cielo alrededor y era la hora de dirigirse a la explanada del Estrella Damm, el escenario principal, donde nos esperaba un puntualísimo M. Ward acompañado de su banda. Se antojaba el marco ideal para disfrutar de la delicia de sus canciones y de su soltura sobre el escenario. Una soltura que demostró haciendo un repaso a su discografía en solitario y con alguna concesión a uno de sus proyectos, Monsters of Folk. Sonaron canciones como Outta My Head, Chinese Translation, Never Had Nobody Like You o una Primitive Girl en la que Matt demostró su maestría en la guitarra marcándose un solo improvisado. Sin olvidar su concesión a las versiones con To Go Home de Daniel Johnston, el Rave On popularizado por Buddy Holly y ese Roll Over Beethoven de Chuck Berry con el que pone patas arriba el escenario al acabar sus conciertos. Casi una hora en la que llenó el anochecer con un derroche de amor y baile sesentero, una auténtica delicia y un lujo poder disfrutar de este hombre en directo y más en ese contexto.

La siguiente cita era con los canadienses Timber Timbre en el escenario Masia, al otro lado de la explanada del Estrella Damm. Casi unos cabezas de cartel encubiertos, la propuesta de folk con toques de crooner, aire clásico y experimentación que nos ofrecen era de lo más apetitosa. Salieron al escenario con una pose de gran elegancia y una puesta en escena muy cuidada, y aunque el sonido les jugó una mala pasada por exceso de bajo y una voz demasiado reverberante, supieron interpretar con gusto canciones como Curtains, Black Water o esa mágica Hot Dreams que presentaron como una pequeña jam. Destacando sobretodo la voz de Taylor Kirk, a pesar de sustituir las preciosas instrumentaciones de sus canciones por un teclado, su propuesta en directo sonó correcta, enérgica, elegante y precisa.

Se notaba quien era el cabeza de cartel de la jornada al girarnos hacia el principal y ver las primeras filas copadas de gente esperando al gran Rufus Wainwright. La presencia sobre el escenario de un piano y un micrófono con guitarra al lado nos hacía intuir que el show iba a ser sin banda. Algo que realmente no importa con este genio canadiense de embriagadora voz y capacidad infinita para bordar cualquier melodía a la que se enfrente. Porque fuera sentado sobre su piano o de pie con la guitarra consiguió llenar de sonido la explanada y transmitirnos todo el sentimiento de sus temas, poniéndonos a todos los pelos de punta desde el primer tema. Aunque predominaron ligeramente en el show las pertenecientes a su último disco, como Out Of The Game o Jericho, le dio tiempo a repasar temas como Cigarrettes And Chocolate Milk, su versión del Hallelujah de Cohen, Poses o Want, confesó que su favorita es I Don’t Know What It Is y nos conmocionó a todos cantando a pelo esa sentida Candles que dedicó a su difunta madre. Que la de Rufus es posiblemente una de las mejores voces del panorama actual es algo indudable, y tras verlo en directo, sea donde sea, lo podemos corroborar. Siempre es bienvenido.

Costó salir de la burbuja emocional de Rufus pero era lo que tocaba para enfrentarse al shoegaze ligero de Cheatahs, los siguientes en aparecer en el escenario enfrentado. Fue toda una sorpresa ver cómo hicieron bailar a los espaciados presentes que nos acercamos a verles a ritmo de temas como The Swan, Geographic o Coared sonando con contundencia y claridad a la vez. Pese a su juventud y a no hacer nada que no se haya escuchado antes, su eficacia en directo y sus canciones tan directas les convierten en una banda muy interesante y a seguir en el futuro.

Era ya pasada la una y las fuerzas empezaban a fallar, pero había que sacarlas de donde fuera porque los catalanes Mishima estaban dispuestos a hacernos agotar la poca energía que nos quedaba al ritmo de sus grandes canciones. Por mucho que empezaran con L’estrany, esta fue el único guiño a sus inicios en catalán, ya que venían a presentar su flamante último disco haciéndonos comprobar lo bien que funcionan sus temas más movidos también en directo. Para la interpretación de algunos de ellos hicieron subir al escenario a una trompeta o un violín con el fin de darles el color instrumental que les dan en el disco. Todo un acierto que hizo que sonaran deliciosas canciones como Llepar-te con una trompeta o Els Vells Hippies con un violín. Aún con todo esto, no se olvidaron de sus grandes éxitos anteriores como los celebradísimos Un Tros de Fang, La Vella Ferida, La Tarda Esclata o Guspira, Estel o Carícia, acabando a lo grande con un bis en el que tocaron la infalible El Camí Més Llarg. Y es que Mishima jamás fallan y tienen tan curtido su directo que es garantía de éxito allá donde vayan.

Nos fuimos a casa agotados pero felices de la gran jornada musical que nos había brindado el festival en su primer día. Un primer día que nos había dejado muy clara la grandeza de su propuesta, enamorados de su emplazamiento y satisfechos con los aspectos organizativos.