Vetusta Morla en A Coruña. Hay más que esperanza en “La Deriva”

Vetusta Morla conquista masas en la gira de presentación de La Deriva, su último trabajo. La banda madrileña viaja de lleno en lleno por toda la geografía española, manteniendo su estatus de banda indie de referencia en el país.

Este 2 de mayo en el Coliseum de A Coruña, una de las pocas fechas que no colgó el cartel de agotado (tal vez por el desmesurado precio de las entradas), les esperaban 3400 personas impacientes por escuchar el nuevo directo de Pucho y los suyos.

Pero antes saltaron al escenario los mexicanos Zoé, como parte de la gira de presentación de su último álbum, Programaton, que salió a la luz el 29 del octubre pasado. Banderas mexicanas hondeaban para recibirlos, dando fe de que no eran unos teloneros desconocidos, sino una banda con una larga trayectoria. Durante una hora fueron caldeando el ambiente con temas como Poli o Andrómeda, mientras el público continuaba llenando el Coliseum. Acabaron armónica en mano con otro de sus últimos éxitos: Panoramax, y dieron paso a los verdaderos protagonistas de la noche.

Pucho entró caminando solo al escenario bajo un bosque de focos amarillos y se situó en mitad del escenario. La música comenzó a sonar mientras David, Álvaro, Jorge, Guillermo y Juanma tomaban posiciones frente a sus instrumentos. No les hizo falta recurrir a uno de sus clásicos para hacer saltar al público, que enloqueció en cuanto reconoció La Deriva. Una lona blanca se desplegó tras la banda y comenzó un verdadero espectáculo de luces led que formaron bandadas de pájaros, hombres corriendo y hasta un pelotón ciclista, cambiando para acompañar a cada canción. Después de La Deriva vinieron Fuego, Golpe Maestro, La Mosca en tu Pared y Pirómanos, todas pertenecientes a su último trabajo.

A Coruña, una ciudad tan abierta, tan expuesta a las mareas y las derivas”, el cantante de Vetusta saludaba a la ciudad y afirmaba que para la banda estar en Galicia era como estar en casa. Tal vez lo que hace grande a este grupo madrileño es precisamente esta conexión con los lugares que los ayudaron en sus principios, y como agradecidos devuelven lo que se les dio, como en aquel concierto sorpresa el pasado julio en el Aturuxo de Bueu, local que les ayudó en sus primeras giras.

Es precisamente Lo Que te Hace Grande la primera canción de un trabajo anterior que pudimos escuchar, para después regalar al público Un Día en el Mundo, tema que da nombre a su primer gran éxito. Cuarteles de Invierno comienza lenta, pero acaba subiendo mientras el público ve caer la lona blanca a sus espaldas, revelando un nuevo espectáculo de luces. La siguen Maldita Dulzura, La Grieta, Mapas y ¡Alto!

¿A que nunca le habíais visto tan de cerca?” David García, apodado el Indio, sale de detrás de la batería para tocar una de las canciones que más caracteriza a la banda, Copenhague. Llegando hacia el final del concierto continúan presentando su nuevo trabajo, uniéndolo a anteriores éxitos como Valiente o La Cuadratura del Círculo.

Cuando desaparecen del escenario, el público tararea la que sería la gran ausente, Saharabbey Road. A Sonata Fantasma, Sálvese Quien Pueda y El Hombre del Saco, les sigue un pequeño discurso con algo de crítica social y política, presente en La Deriva más que en ningún otro trabajo de la banda.

Salen y entran de nuevo en el escenario para acabar con Los Días Raros, despidiéndose entre música frenética y luces de colores. El concierto toca a su fin y el público va abandonando el Coliseum, sin parar de tararear Saharabbey Road. Una vez más, Vetusta Morla ha dado en el clavo. Continuando en su línea habitual, han vuelto a hacer la música sincera y crítica que los diferencia y los marca como una de las bandas más influyentes a nivel español. Con este disco no han dejado nada a la deriva, lo han dejado todo atado y bien atado.