Un lunes distinto. Lorelle meets The Obsolete, Knights of Long Grass y Camedor

lorelle
El ruido es sanador, te embauca, te mece y crea un movimiento interior y exterior. Interior. Respira. Exterior. Respira. Movimientos y balances del cuerpo y el espacio. Es el mismo movimiento que haces cuando te quedas sin respiración. El mismo que haces cuando sus pupilas se dilatan y tu respiración dice la verdad. El mismo movimiento que se repite en todos y cada una de las partes de la naturaleza (y formas de vida como la tuya). Hay corrientes circulares eléctricas que salen de sus guitarras. Lorelle meets the Obsolete tocan delante de nuestras caras un lunes 31 de octubre de 2016.
Un lunes pseudofestivo, pseudodepresivo y resacoso (que tiene toda la pinta de mejorar).
Lorena Quintanilla dobla su cuerpo, literalmente, sobre la guitarra, su pelo oculta su cara. Hay dos lineas en la parte superior derecha de su guitarra. Alberto González y su gran bigote crean otra de las corrientes por la que puedes desaparecer hoy en este mar de Madrid.
Fuera hay monstruos con careta y sin ella. Hay zombis en la presidencia del congreso y por las calles, disfraces de Halloween, del día a día. Hay muchas formas de no ser tú mismo.
Nosotros hemos decidido sublimar nuestros actos y escuchar sin más, con los ojos cerrados.
Lorelle meets the Obsolete son Lorena Quintanilla y Alberto González, acompañados en directo por bajo, batería y teclados (esta vez). Están en plena gira europea, presentando Balance (bajo los honorables sellos Captcha Records y Sonic Cathedral, que ha salido a la luz hace apenas un mes). Los mejicanos de su “Guadalajara, Guadalajara” natal, con residencia actual en Baja California, tienen ante sí otra enorme gira por la vieja Europa.
El ruido nos mece y aparta de nuestra realidad. Realidad vs disfraz.  En estos momentos, puedes recitar palabras de autoayuda en tu cabeza porque te harán falta. Quiero volver a estar allí dentro. De la corriente y de ella.
Balance supone el cuarto larga duración de la banda, y por su nombre, puedes suponer que se han parado un rato y han reflexionado sobre lo que han hecho hasta ahora. Pero “balance” también es buscar un equilibrio, un equilibrio que los medios mexicanos refieren que han encontrado en la orilla de las playas, de Puerto de la Ensenada en Baja California. El equilibrio lo encuentran calmando la propuesta, dejando que la suave voz de Lorena se absorba por las capas eléctricas y el sintetizador. Sin dejar de sonar mántricos, sí hay espacios para una profunda introspección y desahogo interior; así como para hacernos saltar del coma inducido y abrir los ojos. El estado autodepresivo ha cambiado en nosotros, aún guardo imágenes en mi interior de ayer, pero alguien ha puesto una estúpida sonrisa en mi cara.
La noche la empezaba Camedor, una propuesta del teclista de Lorelle meets the Obsolete, que se ha unido a ellos en esta gira y que dejó muestra de su música en apenas 5 canciones experimentales, en las que iba creando su música con loops de sintetizadores, guitarras, ritmos, muy recomendables.
También hubo tiempo para el contraste con Knights of The long grass, banda madrileña que teloneó a los mexicanos y en el que desarrollaron su propuesta de rock & roll festivo, con 50 minutos de intensidad y gamas de pasarlo bien, con el cantante intentando contagiar al público con su energía, dentro y fuera del escenario.