Tímidos Napoleón Solo en la sala Caracol

NAPOLEÓN SOLO

Fecha: 21 de octubre de 2011.

Lugar: Sala Caracol, Madrid.

Foto: Natalia Borja

Pues tenía yo pendiente el directo de este grupo desde hace mucho y ya habían sido varias las ocasiones en las que, por un motivo u otro, siempre terminaba perdiéndome uno de sus conciertos. El caso es que este viernes en la sala Sala Caracol, por fin llegó el momento de ver a Napoleón Solo.

Desde las nueve de la noche se abrían las puertas de un local que empezó a llenarse con cierta pereza, pero no sería hasta las diez y media cuando los granadinos ordenaran abrir el telón. Sí, los minutos de cortesía se habían hecho ya demasiado largos. Alonso, vocalista de la banda, aparecía de espaldas, al igual que el bajista José y Jaime a la guitarra eléctrica. Entonces sonaron los primeros acordes de Siempre me lo recordarás bajo la luz tenue de los focos, pero sería Dibujos la canción elegida para abrir un concierto lleno de instantes increíbles y segundos tibios.

A pesar de que con su primer disco, Napoleón Solo en la ópera, habría apostado por este grupo con los ojos cerrados, podría considerar que el del viernes fue uno de esos pasos que se dan tímidamente cuando algo parece que no acaba de encajar. Toda la fuerza y personalidad que destacaban en algunas de sus canciones se apagaba en una actuación un tanto débil. No se lo acababan de creer y el público lo notaba. “Me dicen que lo que pasa es que no animamos a la gente”, decía Alonso con su encanto granaíno. Justo la sensación incorrecta, la sensación previa al desastre. Con la de grupos rock star con canciones carentes de todo que se pasean por el panorama español disfrazados de éxito. No pude dejar de pensarlo.

Hasta ellos lo notaron al llegar temas como Perdiendo el tiempo, que cambiaron por completo el ambiente en tan solo tres minutos, canción de las más deseadas y coreadas por los presentes, tanto que se atrevió a dirigirles el micro para acabarla. Todo lo gratificantes que pueden llegar a ser sin pretender demostrarlo. De esta manera continuaron con el primer disco al completo incluyendo una de mis favoritas, Al final. Además, tocaron las dos canciones nuevas que ofrecieron por descarga gratuita, Antes de que ocurriera y Desastre nº1, y descubrieron otras dos bajo el nombre de Chica Disco y la que diría que de las cuatro, la mejor, con el título de Lenta.

No se olvidaron de la canción tributo a Carlos Berlanga, Cebras, que grabaron para el disco homenaje Viaje satélite alrededor de Carlos Berlanga y,  como no podía ser de otra manera Lolaila Carmona cerró la noche con ese falsete que les caracteriza (y del que pueden sentirse orgullosos). Miedo me da que estos chicos aflojen y se “popericen” con su próximo LP. Mientras, mantengo la esperanza en ellos.